Dos especialistas han sido convocados a Medio y Medio para componer un homenaje: "El arte del bandoneón". Así se llamará el espectáculo que hoy y mañana llevarán los argentinos Néstor Marconi y Julio Pane a Punta Ballena.
Con estos artistas es fácil recurrir a la fórmula: "no necesitan presentación", pero esta vez la frase está más que justificada.
Tanto Pane como Marconi tienen caminado un largo trayecto en la cultura tanguera y en el bandoneón. Sus marcas estilísticas son diferentes, pero los acerca el virtuosismo interpretativo y la seriedad en los trabajos compositivos.
Y esa experiencia es la que distinguirá a este espectáculo que traen a Punta del Este, con la dirección de Ignacio Varchausky, presidente y director artístico de la asociación Tango Vía de Buenos Aires.
La crítica del vecino país ha destacado en Pane su técnica, caracterizada por su depuración y precisión, así como por sus raíces en capos como Alfredo Gobbi o Pedro Maffia. El fuelle lo atrapó a muy temprana edad, por influencia de su padre, Francisco Pane, quien fue integrante de importantes orquestas por las que pasaron Horacio Salgán, Leopoldo Federico, Atilio Stampone, entre muchos otros.
Su arte ganó notoriedad en la red de boliches y tanguerías de la noche porteña, y pronto se convirtió en maestro de nuevas generaciones y ganó un lugar como solista en la Orquesta Tango de Buenos Aires.
Los antecedentes de Marconi no se quedan atrás. La velocidad y justeza en el toque del instrumento son sus principales cartas de presentación. Desde su debut profesional, con apenas 16 años, no ha parado de estudiar y de subir a los escenarios junto a nombres como José Basso, al que conoció en su Rosario natal, Juan Carlos Copes, Héctor y Atilio Stampone, Enrique Francini, el "Polaco" Goyeneche o Rubén Juárez.
No queda mucho más para agregar. Con semejantes méritos, esta sociedad tanguera augura dos noches con el arte del bandoneón a prueba de nostálgicos y desafiante para los tangófilos inquietos e inteligentes. Las entradas cuestan $ 500.