Un sismo de 4,9 grados en la escala Richter se registró en la parte occidental de la isla de Haití, a 15 días del terremoto que devastó la capital Puerto Príncipe, informó hoy el Servicio Geológico estadounidense. El epicentro del sismo fue localizado a 27 kilómetros al noroeste de la ciudad costera de Jacmel, a una profundidad de 10 kilómetros.
"No logramos acostumbrarnos a los sismos. Con cada temblor es la misma angustia, todo el mundo tiene miedo", dijo Edison Constant, un comerciante en el centro de la ciudad que sintió un temblor ayer a las seis y cuarto horas locales.
Desde el gran terremoto de magnitud 7 que asoló a Haití el pasado 12 de enero, más de cincuenta réplicas han agitado Puerto Príncipe. La más fuerte, que alcanzó los 6,1 grados, fue el miércoles pasado.
Al borde del ataque de nervios, los haitianos aprendieron a reaccionar ante los temblores.
Por precaución "dormimos afuera", explicó Jeanne-Marie Rose-Myrna, una habitante de la región.
Julien Louis, un vendedor de chatarra de la periferia de Petion-Ville, contó que cada vez que ocurre un nuevo temblor "decido en el momento si salgo o no". Ayer de mañana "me metí debajo de la cama", confió.
PLANES. Mientras se maneja la situación de crisis, el gobierno quiere desplazar a centenares de miles de damnificados por el sismo hacia el interior del país.
Ayer, las autoridades y grupos internacionales instalaban una ciudad de carpas en las afueras de la capital: ingenieros militares brasileños que forman parte de la fuerza de paz de la ONU limpiaron y nivelaron cinco hectáreas de terreno. Esa zona, al norte de la ciudad, es la primera de media decena de lugares que se erigirán antes de las próximas lluvias para alojar a los sin techo.
El gobierno dice contar, por el momento, con dos campos casi listos para albergar a 40.000 personas.
Mientras, los parques de Puerto Príncipe fueron tomados masivamente por los refugiados, lo que implica un riesgo sanitario grande.
Los damnificados "deberán abandonar los campamentos", afirmó el lunes el ministro de Salud haitiano, Alex Larsen, quien advirtió de la posibilidad de que allí se propaguen epidemias más fácilmente.
La población recibió el anuncio de que deberían marcharse a un campamento a unos 15 km. de la capital de una manera casi indiferente.
"¿Irme a Croix de Bouquets? No tengo problema si hay seguridad", dijo Israel Jeanclaude, de 62 años, quien vive a cielo abierto frente al derruido Palacio presidencial.
Su principal preocupación era la seguridad de sus tres hijas adolescentes, para las cuales la escuela o la universidad ya terminó este año.
"No tenemos nada, sólo lo que llevamos encima. Pero no queremos una tienda, queremos un techo", insistía.
Ayer, el presidente de Haití René Preval pidió al mundo 200.000 carpas de emergencia y dijo que él mismo dormiría en una de ellas.
Las tiendas son un recurso muy escaso en este momento: en algunas zonas, la competencia por las viviendas de lona provocó discusiones y riñas con machete.
El lunes, la agencia global que las proporciona -la Organización Internacional de Migraciones- estimó que se necesitarían 100.000 tiendas más que las 30.000 que ya hay. Ayer, Preval dobló la cifra y decretó que los aviones que las transportaban tendrían prioridad de aterrizaje en el aeropuerto.
En solidaridad con las víctimas, el presidente se instalará en una carpa en el jardín del destruido Palacio Nacional en Puerto Príncipe, dijo el ministro de Turismo, Patrick Delatour.
En tanto, la Organización Mundial de la Salud anunció ayer desde Ginebra que "miles" de haitianos sufrirán amputaciones después de resultar heridos durante el terremoto que devastó Puerto Príncipe.
Clinton defendió ayuda DE ee.uu.
La conferencia internacional de Montreal concluyó el lunes con el compromiso de convocar una nueva cumbre de ayuda a Haití en Nueva York.
Al término de la reunión, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, anunció un acuerdo "sobre los principios clave que guiarán nuestro esfuerzo, incluyendo el papel dirigente del gobierno haitiano y una cooperación estrecha en el seno de la comunidad internacional".
Ayer, Clinton se mostró "profundamente disgustada" por las críticas de algunos países a la operación de EE.UU. en la isla. "Me siento profundamente disgustada con quienes agreden a nuestro país, la generosidad de nuestro pueblo y el liderazgo de nuestro presidente cuando tratamos de responder a la catastrófica situación sin precedentes después del terremoto", dijo.
Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba son algunos de los países que criticaron el gran contingente militar enviado por Estados Unidos a Puerto Príncipe, al que acusaron de "ocupar" Haití.
i Más ayuda a Haití. Nacional, página A8
La nueva vida de los refugiados
PUERTO PRÍNCIPE | En los jardines de los Campos de Marte, en Puerto Príncipe, los sobrevivientes se están organizando: construyen casas, crean comisiones y nacen pequeños oficios.
Los refugios cuentan con un rincón para la cocina, uno para la limpieza, y otro para acostarse. Afuera están las palanganas para bañarse a la vista de todos: algunos lo hacen desnudos y otros sólo con el torso sin ropa.
En medio de la nueva organización nacen pequeños oficios: hay cocineras, lavanderas, un hombre que alquila su generador para recargar teléfonos celulares y hasta damas que hacen manicura.
"El comité de Haití del mañana" es una comisión de refugiados que coordina con la alcaldía para las asignaciones de las otras tiendas a cambio de trabajo. Otra comisión, de jóvenes, da vueltas en las noches para garantizar un mínimo de seguridad o recoger la basura. AFP