La pobreza de hoy tiene rostro más joven

Europa. Hay casi 80 millones de pobres; el reto es crear empleo y fortalecer la red social

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EL PAÍS DE MADRID

La pobreza va cambiando su aspecto, del rostro envejecido que ha mostrado siempre, pasó a perder arrugas. Ahora son millones los hogares de gente joven que corren el riesgo de caer en el pozo de la miseria.

"La educación, que hasta ahora había ayudado a moderar las desigualdades sociales, es ahora un terreno donde se generan", dice el irlandés Fintan Farrell, director de la European Anti-Poverty Network (EAPN), una red de organizaciones que luchan contra la pobreza.

Los problemas que la EAPN está detectando en Europa son los clásicos: de acceso directo a comida diaria, a la vivienda, a la formación académica.

Según Carlos Susías, responsable en España de la EAPN, la causa está en el modelo: "La cohesión social no resulta del crecimiento económico, sino que es por sí misma la que tiene capacidad de generar ese crecimiento".

Otro problema es que la pobreza se hereda, y eso por eso que Susías reclama acciones inmediatas para evitarlo. "No hay que crecer para distribuir, eso ya lo hemos hecho y no ha funcionado, sino cambiar la forma de crecimiento económico". A su modo de ver, la protección social no puede basarse en parches económicos que capeen el temporal sino en solventes sistemas de protección social.

En el contexto, España es el país europeo que más sufre la pobreza relativa, tres puntos por encima de la media europea. Alguien está en esa situación cuando su renta está por debajo del 60% de la mediana de las rentas del país de que se trate. Así extrae Eurostat el dato de que el 19% de los españoles viven así.

"Pero hay que añadir que un 7% de esos españoles está bajo la pobreza extrema", dice José Manuel Caballol, director general de la Fundación RAIS, Red de Apoyo a la Integración Sociolaboral. La pobreza extrema es una situación combustible que prenderá a poco que se arrime a esa mecha un factor de exclusión, drogas, la ruptura de una relación. Y ese es un viaje del que no siempre se vuelve.

¿Qué es la exclusión social? "No se trata sólo de tener un mejor nivel económico porque hay pobres que tienen buenas relaciones sociales, que le ven sentido a la vida, pero los hay que tienen un trabajo para el que se levantan por la mañana como autómatas y vuelven a la pensión de mala muerte después de un par de cervezas en soledad", dice José Manuel Caballol, de RAIS.

Muchas organizaciones están en la calle con estas personas que Caballol no quiere llamar indigentes, porque lo ve peyorativo, ni mendigos, "porque la mayoría no lo son". Les proporcionan alojamiento, comida, y les enseñan a pescar, porque es la única forma de salir de la espiral miserable.

Mientras los políticos se reúnen para sacar adelante nuevas estrategias de inclusión social, para ahuyentar el fantasma de la pobreza en una Europa que ha hecho gala tradicionalmente de una buena protección social, unas 30.000 personas no tienen hogar en España, el eslabón más débil de esta cadena.

"La crisis no ha agudizado en nada la situación de esta gente, porque el que nada tiene, nada pierde...", dice Gustavo García Herrero, responsable desde hace 13 años del Albergue Municipal de Zaragoza.

Su amplia experiencia y los datos recogidos en todo ese tiempo muestran que apenas ha cambiado el panorama. Los hombres sin hogar siguen siendo la amplia mayoría del colectivo y los extranjeros siguen representando algo más del 50%.

La infravivienda y el hacinamiento afecta sobre todo a estos últimos. "Lo que sí percibimos es un leve repunte de la cronificación, es decir, los que no pueden salir del pozo porque las oportunidades son menos, y de eso sí tiene la culpa la crisis. Los anuncios de empleo de los periódicos que ponemos en el tablón del albergue son escasísimos", lamenta García Herrero.

Entre los sin hogar, que no entre los pobres, sí se aprecia, prosigue, un ligero envejecimiento. García Herrero advierte que la cuestión económica no es la que lleva a la calle si se tiene vivienda.

"Incluir en las estadísticas la posesión de una vivienda en propiedad mejoraría sustancialmente los datos de pobreza españoles y los de los países mediterráneos en general", dice el presidente del Comité de Protección Social de la UE, Aurelio Fernández. Efectivamente, podrían cambiar las gráficas.

Pero sustancialmente nada mejorará mucho "si hay políticas de empleo y vivienda pero no se refuerzan las redes profesionales de apoyo a estas personas para que salven los conflictos y el abandono, para que no pierdan la motivación", dice García Herrero. El hombre reconoce el esfuerzo por incrementar los recursos, pero todo se quedará en "asistencialismo", asegura, si no hay una red de atención a personas sin hogar, algo que no existe en muchos países.

Las cifras

80 Son los millones de personas considerados pobres en Europa, al margen de la crisis y una década de bonanza económica.

25% Es el porcentaje de ciudadanos europeos que piensa que criarse en una familia sin recursos perpetuará esa suerte.

"No basta con tener un trabajo si éste no es de calidad, si es precario"

La crisis poco tiene que ver con el difícil panorama que se encuentra en Europa, al menos por ahora, pero dejará una nueva oleada de exclusión en unos años, si no se vira el timón, señalan los expertos. Porque poner diques para contener el desempleo, que es la medida en la que se emplean los responsables políticos, no es la única solución.

"La crisis sólo ha mostrado las vergüenzas. España está seis puntos por debajo de la media europea en inversión social y la pobreza relativa alcanza al 19% de la población. Eso no se ha mejorado en nada la pasada década, los años de mayor crecimiento económico", afirma Carlos Susías, responsable en España de la European Anti-Poverty Network (EAPN), una red de organizaciones que luchan contra la pobreza. En ella se agrupan la Cruz Roja, Cáritas, el Secretariado Gitano, Cocemfe, hasta 14 estatales.

"El empleo no podrá por sí solo mejorar esta situación", prosigue Susías, "porque no basta con tener un trabajo si este no es de calidad, si es precario", si uno recibe el finiquito cuando se tienen dos hijos y una hipoteca. "Ya antes de la crisis había un 11% de trabajadores pobres en España, un 8% como media en Europa". Ahí arranca ese vergonzoso dato del 24% de pobreza infantil, la que está afectando a los menores de 16 años.

Impacto en los flujos migratorios

El número de inmigrantes que llegaban a España contratados en origen ha pasado en sólo dos años de 183.610 (en 2007) a 13.100 (entre enero y septiembre de 2009), temporeros al margen. Esta cifra fue mencionada para ilustrar los cambios que la crisis económica ha impuesto a los flujos migratorios.

A lo largo de 2008 y durante la primera mitad de 2009, los inmigrantes perdieron 211.000 empleos, que equivalen al 16% del volumen total de empleo destruido. El número de puestos de trabajo perdidos por los inmigrantes hasta mediados de 2009 equivale al 6,2% de los que ocupaban en el cuarto trimestre de 2009, mientras que la proporción correspondiente para los nativos asciende al 7,8%.

Las condiciones de vida del más de un millón de inmigrantes que vive en la Comunidad de Madrid (1.113.551 empadronados) se han deteriorado en el último año hasta casi el desplome.

El número de desempleados inmigrantes en Madrid es de 21,17% frente al 12,46% de españoles, según la última Encuesta de Población Activa. El paro se duplica entre los hombres, pasando del 26,1% al 13,12% en un año.

Sólo el 28% de los inmigrantes gana más de 1.000 euros al mes. En 2008 alcanzaba el 36,4%.

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