PEKÍN / WASHINGTON | AFP Y AP
China rechazó las acusaciones que Estados Unidos le elevó a causa de las restricciones que aplica a internet y lo que era una pugna entre Google y el país asiático tomó cuerpo de conflicto bilateral.
En la tarde de ayer, China rechazó un llamamiento de la secretaria de estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, de que levante las restricciones a internet y calificó sus críticas de falsas y perjudiciales para las relaciones bilaterales.
En su discurso del día anterior -titulado "Imperialismo de la información" por un periódico estatal chino-, Clinton elevó la cuestión de internet sin restricciones a una posición prioritaria en la defensa de los derechos humanos, exhortando al país asiático a investigar las intrusiones cibernéticas que recientemente hicieron que la empresa Google amenazara con retirarse del país.
"Nos oponemos firmemente a declaraciones que contradicen hechos y perjudican las relaciones sino-estadounidenses", dijo el vocero de la cancillería Ma Zhaoxu en una declaración difundida ayer por el sitio web del ministerio de Relaciones Exteriores.
"Instamos a la parte estadounidense a respetar los hechos y a dejar de usar la llamada libertad de internet para formular acusaciones injustificadas contra China", dijo la declaración.
En su discurso en Washington, Clinton citó a China entre los países en los que ha habido "un aumento en las amenazas al libre flujo informativo" durante el año pasado. En ese apartado también mencionó a Túnez, Uzbekistán, Egipto, Irán, Arabia Saudita y Vietnam.
Ma Zhaoxu defendió las políticas chinas de promoción de la red mundial diciendo que la nación tiene más de 380 millones de usuarios, 3.600 millones de sitios web y 180 millones de blogs.
"La red china es abierta y somos es el país que presencia el desarrollo más activo de internet``, afirmó Ma. El vocero de cancillería agregó que su nación regula la red según las leyes y manteniendo "las condiciones nacionales y las tradiciones culturales".
Por su parte, el presidente de Estados Unidos Barack Obama pidió a China "respuestas" a los ciberataques sufridos por la empresa estadounidense Google, sumándose así a la disputa establecida.
A bordo del avión presidencial Air Force One con destino a Ohio, Obama dijo ayer que "todo lo que esperamos de China son algunas respuestas", según comentó su vocero, Bill Burton.
Según Burton, Obama "continúa preocupado por la violación del ciberespacio que Google atribuye a China".
El discurso de Clinton del día anterior tenía como tema la libertad en la red, y acabó elevando la riña Google-China a un asunto bilateral. La secretaria de Estado abogó por "un solo internet donde toda la humanidad tenga el mismo acceso al conocimiento y a las ideas".
En China, el control de los contenidos de la red es considerado una cuestión crucial para la seguridad estatal, y no se anticipa que ofrezca ninguna concesión ante los reclamos de Estados Unidos.
Pekín promueve el uso de internet para el comercio pero censura enérgicamente los contenidos que considera pornográficos, antisociales o políticamente subversivos. Estas categorías son muy amplias.
La ciberpolítica china revisa la red en busca de contenidos delicados y muchos sitios extranjeros noticiosos y sociales, incluso Twitter, Facebook y YouTube, son bloqueados permanentemente para que los usuarios no accedan a ellos.
¿Cuál es el origen del problema?
La empresa de tecnología de la información estadounidense Google había aceptado, a pedido del gobierno chino, censurar los resultados de su motor de búsqueda. La empresa cedió en este punto con tal de acceder al mercado de 350 millones de internautas. El 12 de enero, la empresa anunció que dejaría de aplicar filtros a sus motores de búsqueda, tras lo cual registró intromisiones en su red para detectar códigos. Ante esto, Google amenazó con irse del país.