El vicecanciller uruguayo, Nelson Fernández, informó ayer que el Sistema Nacional de Emergencia (SNE) y el ministerio de Relaciones Exteriores están trabajando en coordinación para enviar ayuda a Haití.
Uruguay enviará dos Unidades Potabilizadoras de Agua (UPA) y una planta de energía eléctrica, junto con los operarios de OSE y UTE para manejarlos. Por su parte el Ministerio de Salud Pública enviará medicamentos, pero espera un informe acerca del stock que hay y el que se necesita en Haití.
Por su parte, el Coronel Waldo Cortese, del SNE, destacó la solidaridad de la ciudadanía en la donación de diversos artículos y de dinero en efectivo. Al respecto, Cortese destacó que el dinero "se transforma en el medio más útil" de ayuda.
El vicecanciller comunicó además que "el trabajo del plantel de perros en Haití fue muy valorado por la ONU", en referencia al escuadrón K-9 enviado para tareas de rescate.
El subsecretario de Relaciones Exteriores dijo que el Ejército está trabajando en coordinación con ONU y con otras Fuerzas Armadas de países cercanos para repatriar los restos del teniente coronel Gonzalo Martirené, fallecido en el terremoto.
Por otra parte el Arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, dijo que la Arquidiócesis realizará en febrero una colecta para las víctimas del sismo.
FUGA. Los militares uruguayos que están en Haití abortaron un intento de fuga masiva de una cárcel, según informó ayer el jefe de comunicación del Ejército, Julio Micak. En el motín dentro del penal, donde hay 470 reclusos, murieron diez presos y 16 se dieron la fuga.
"Las fuerzas del batallón nacional abortaron el intento de fuga masiva sin abrir fuego, cercando el establecimiento y disuadiendo a los internos", informó Micak.
Micak subrayó que los reclusos que escaparon "aún permanecen pendientes de captura" e indicó que la intervención de los efectivos uruguayos "se produjo en apoyo a la policía de Haití y de Naciones Unidas".