ANKARA | AFP Y ANSA
Mehmet Alí Agca, el turco que disparó contra el Papa Juan Pablo II en la plaza San Pedro el 13 de mayo de 1981, fue liberado ayer tras cumplir una pena por un asesinato de 1979. Había sido condenado a cadena perpetua.
El 13 de junio de 2000 obtuvo la gracia del entonces presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, y sucesivamente el gobierno turco redujo a diez años de cárcel la segunda cadena perpetua que le había sido infligida por el homicidio del periodista Abdi Ipekci, en 1979.
Mehmet Alí Agca, que militó con los "Lobos grises", un grupo de extrema derecha autor de numerosos actos de violencia en los años 1970, tiene intenciones de revelar los motivos que lo llevaron a tratar de asesinar a Juan Pablo II, por lo que numerosos editores y directores de cine se han puesto en contacto con él.
El 13 de mayo de 1981, Mehmet Alí Agca disparó al Pontífice y lo hirió gravemente en el abdomen.
De los dos tiros que lanzó el francotirador desde escasos metros de Juan Pablo II, uno le rozó el corazón.
El móvil de su intento de asesinato sigue siendo un misterio, pese a los años que han transcurrido.
Agca sostuvo que su acto tenía motivaciones divinas e hizo numerosas declaraciones contradictorias que dieron lugar a decenas de investigaciones.
Las acusaciones de que dirigentes de la Unión Soviética y la Bulgaria comunista de esa época estaban involucradas en el atentado a Juan Pablo II parecen las más firmes hasta el presente.
Alí Agca abandonó el penal de Sincan, cerca de Ankara, por una puerta secundaria. Permanecerá algunos días en la capital turca, a la que llegaron sus padres, y luego irá a Estambul, donde mañana realizará una conferencia de prensa.
A la salida de la cárcel, Agca hizo distribuir un texto en el que se define "el Jesús eterno", afirma que "el Espíritu Santo es tan sólo un ángel" y por ende "la Trinidad no existe", antes de prometer que como "la Biblia está llena de errores", él mismo escribirá "la Biblia perfecta".
Agca fue llevado tras la excarcelación al hospital militar de Ankara, donde tras cuatro horas de estudios, se lo declaró no apto para cumplir con el servicio militar: según la ley turca debería realizarlo, a pesar de haber cumplido 52 años hace pocos días.
El turco fue declarado "no apto", aunque no se difundieron más detalles de los análisis. En 2006, Agca ya había sido eximido del servicio militar por "trastornos avanzados de la personalidad" y "personalidad antisocial".
El presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz del Vaticano, cardenal Peter Kdowo Turkson, dijo ayer que la Iglesia perdonó al agresor del Papa.
"No olvidemos que si Turquía lo perdonó, el primero en perdonarlo había sido Juan Pablo II, por lo que soy favorable al perdón", destacó.
Interrogado sobre el futuro del hombre que intentó matar a Juan Pablo II, Turkson dijo estar de acuerdo en que Agca vaya a rezar ante la tumba del Papa, tal como él mismo manifestó que desea hacerlo.
"Claro que para visitar San Pedro del Vaticano lo acompañaría un gran número de agentes de seguridad", acotó con una sonrisa el cardenal.