SANTIAGO DE CHILE | AP
El triunfo presidencial del derechista Sebastián Piñera despierta incertidumbres en materia de relaciones exteriores de Chile, especialmente con países como Bolivia, Perú y Venezuela.
Los gobiernos de la coalición oficialista (1990-2010) mejoraron las relaciones exteriores chilenas, especialmente con los países latinoamericanos, deterioradas durante la dictadura del general Augusto Pinochet.
"En relaciones limítrofes con nuestros vecinos, (Piñera) genera cierta incertidumbre...podrían complicarse, principalmente en el conflicto Chile-Perú``, dijo el licenciado en ciencias políticas y académico de la Universidad de Santiago, Marcelo Mella.
En el último debate presidencial frente a Eduardo Frei, Piñera afirmó que no cederá "ni un metro" de territorio chileno, en alusión al diferendo con Perú, que en enero de 2008 desconoció formalmente el límite marítimo con Chile y acudió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), de La Haya.
"Vamos a facilitar el acceso de Bolivia a nuestros puertos para que lo puedan usar para el comercio exterior, pero no vamos a ceder ni territorio ni mar``, afirmó Piñera sobre este otro conflicto limítrofe.
De Venezuela, el magnate afirmó que "no es una democracia como tal, pues no se respeta la separación de poderes y no hay alternancia de poder". A Cuba la califica, sin rodeos, como una dictadura.
El mandatario peruano Alan García fue uno de los primeros en felicitar a Piñera, y le expresó su disposición "para lograr un diálogo directo y fluido que permita trabajar en diversas iniciativas". Piñera es amigo del mandatario colombiano Álvaro Uribe, y cercano al presidente de México, Felipe Calderón.
En su programa de gobierno, en materias internacionales no es específico en cuanto a citar países, aunque entre siete ejes citados, figura uno que señala la "priorización de la relación con América Latina y nuestros países vecinos".