"Seguimos unidos con el pueblo de Haití que ha mostrado tal capacidad de resistencia, y les ayudaremos a recuperarse y a reconstruir", dijo el presidente de EE.UU., Barack Obama, junto a sus predecesores George W. Bush y Bill Clinton, que aceptaron dirigir el "Fondo Clinton-Bush para Haití".
Obama advirtió que la distribución de la ayuda en Haití representa un "desafío enorme" para los socorristas y que la ayuda al pequeño Estado caribeño deberá contarse "en meses y años".
"Al unir esfuerzos de esta manera, estos dos líderes envían un mensaje inconfundible al pueblo de Haití y al mundo", añadió Obama en tono solemne. Los tres presidentes aprovecharon la ocasión para pedir donaciones para las víctimas y para los esfuerzos de rescate.
Mientras tanto la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien llegó ayer a Haití, rechazó las críticas según las cuales la ayuda internacional se acumulaba en el aeropuerto de Puerto Príncipe y aseguró que la ayuda empezaba a ser distribuida a la población.
Clinton -la autoridad estadounidense de más alto rango que visita Haití- tenía previsto reunirse con el presidente René Préval para buscar soluciones a la escasez de combustible y otros problemas logísticos que entorpecen la ayuda. Uno de los problemas es el congestionamiento del aeropuerto, que ayer obligó a la Cruz Roja a enviar su ayuda en 10 camiones desde República Dominicana. AP y AFP