PUNTA DEL ESTE
El avión privado de Julio Iglesias, con el cantante a bordo, aterrizó poco antes de que se pusiera el sol en la pista del Aeropuerto Laguna del Sauce, donde una van plateada con el logo de Julius Bar lo esperaba al pie de la escalerilla.
El español, que traía su bronceado habitual de todo el año y vestía traje formal como los que utiliza arriba del escenario, llegó acompañado por una exigua comitiva y conversó unos instantes mientras la brisa esteña le alborotaba la corbata.
Julio Iglesias llegó a Punta para ofrecer tres recitales en el hotel Conrad los días 13, 14 y 16 de enero, inaugurando así en Uruguay los conciertos con los que celebrará una fecha emblemática de su carrera: el 40º aniversario de su participación en el Festival de Eurovisión con la canción "Gwendoline", que se convirtió en su primer éxito.
entradas vip. Aquellos que deseen asistir al espectáculo del español y estén dispuestos a abonar US$ 350, dispondrán de una entrada VIP Platinum que les dará el privilegio de estrechar la mano y cruzar algunas palabras con el cantante en un cóctel previo al show.
Esas entradas también les permitirán acceder a localidades de primera fila para disfrutar del recital.
Las restantes localidades se venden a US$ 150 y US$ 200.
A sus 66 años el cantante se siente "en plena forma" y dispuesto a prodigarse por los escenarios de medio mundo en 2010, al igual que lo hizo el año que culminó, en el que cantó en 75 escenarios diferentes de veinte países.
Este programa del Conrad es el primero de su agenda y su vuelta a la actividad luego del período de descanso que se tomó con su familia en su residencia de Punta Cana, República Dominicana, donde pasó la Navidad.
El cantante, que "ha vendido trescientos millones de discos y ha cantado ante más de sesenta millones de espectadores", como afirmaba su representante hace pocas semanas, tiene previsto continuar su gira latinoamericana entre el 22 de enero y el 11 de febrero, cuando actuará en hoteles y casinos de seis ciudades de Argentina.
El artista español celebra el aniversario de su paso por el festival de Eurovisión de 1970 pese a que no ganó el concurso en aquella edición, aunque la actuación supuso un gran salto en su carrera.