Ana Maria Abel
La palabra "vacaciones" proviene de "vacare", verbo latino intransitivo que se aplica a una persona cuando cesa por algún tiempo en sus habituales negocios, estudios o trabajo. Los meses de verano nos facilitan momentos de ocio y descanso. ¿Acaso han de significar un cese en el desarrollo de buenos hábitos? No lo creo. Por el contrario, disponer de tiempo para compartir con los nuestros, es oportunidad propicia para dejar entrar en nuestra cotidianeidad las delicadezas que usamos afuera de casa, esos gestos corteses que nos otorgan "rating" en nuestro lugar de trabajo.
La denostada inercia posee una faceta positiva cuando nos ayuda a no descuidar la cortesía en la intimidad familiar aunque el calor incite a ello. Para que nuestros hijos sean capaces de vivir en vacaciones lo que el doctor Aaron Beck llamó "rutinas coloquiales", procuremos empezar nosotros mismos a saludar al entrar y salir, avisar dónde vamos a estar y la hora aproximada de regreso, ofrecernos a traer del supermercado lo que falta, a respetar los horarios de comida familiar establecidos.
El Sol, la hamaca, el mate o la cervecita, el asado sin apuros, procuran descanso al cuerpo. Las "rutinas coloquiales" ejercitan la inteligencia emocional y descansan el corazón. La renovación se logra si en la temporada de descanso, junto a esas rutinas, nos vacunarnos contra la "profesionalitis". De ella comenta el abogado Javier Vidal-Cuadras, es uno de los peores enemigos del verano relajado y familiar: "El trabajo dignifica a las personas. Su exceso, nos esclaviza".
El trabajo es un valor en sí mismo, aunque hay formas enfermizas de realizarlo. Sé que hay casos y situaciones que impiden a la madre o el padre hacer coincidir más días de licencia para "vacar" en familia. Respondamos sinceramente ¿nos está afectando este verano la inflamación de la profesión conocida como "profesionalitis"? Señales de alerta de este virus con son: llevar el PC a las vacaciones, "necesitar" conectarnos a Internet mañana y tarde, la dependencia del celular ¡hasta en la playa!, no saber decir "no" a reuniones de trabajo en esos días. Si en vacaciones procuramos instalar en familia "rutinas coloquiales", lograremos al decir de Julián Marías, una "holgura vital" que nos alentará en los largos meses de trabajo esforzado que nos esperan.
flia@iuf.edu.uy
Vacaciones activas.
La sicóloga Trinidad Aparicio Pérez, advierte a los padres la importancia de que sus hijos tengan unas vacaciones activas ocupando el tiempo en cosas que les enriquezcan y les hagan disfrutar: conocer otras personas, mejorar su cultura general, hacer deporte, vivir la naturaleza.
Presentación de libro.
El jueves 21 a las 20 hs, los sobrevivientes de los Andes Antonio Vizintín y Álvaro Mangino, presentarán el libro "GPS para padres" de Ana María Abel, junto a otras obras. Con entrada libre, será en GTLART, Pedragosa Sierra esq. San Ciro. Pda. 5 de Av. Roosevelt. (Punta del Este).