Según un documento entregado por el gobierno saliente al equipo de José Mujica, la Casa Militar de Presidencia de la República deberá ocuparse desde marzo de la remodelación del mausoleo de José Artigas en la plaza Independencia. Con este mensaje, Tabaré Vázquez parece renunciar de forma definitiva a su desatinado proyecto de retirar los restos del prócer de su actual ubicación para trasladarlos al viejo palacio Estévez. Asimismo, el documento citado confirma que esos restos seguirán dentro del mausoleo que deberá restaurarse para quedar otra vez abierto al público. El clamor unánime contra esa iniciativa, incluida una marcha a caballo hacia Montevideo organizada por varias sociedades nativistas, seguramente fue lo que indujo a Vázquez a desistir de tan peregrina iniciativa.