PARÍS | AFP
La oposición y voces de la derecha criticaron el excedente de vacunas contra la gripe H1N1 en Francia, pues de las 94 millones de dosis que el gobierno compró sólo usó cinco millones y trata de vender el resto. Ayer canceló la adquisición de 50 millones.
Francia empezó a vender a otros países parte del excedente de su stock de vacunas contra el virus de la gripe A H1N1 para aligerar la factura de esta campaña, según confirmó el domingo el gobierno, en un hecho que generó duras críticas.
Un diputado de la gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha) lamentó que Francia haya comprado "el 10% de las vacunas de todo el mundo" contra la gripe H1N1 y la "falta de prudencia".
"Tenemos un tercio del Tamiflu mundial que estamos colocando en las farmacias. Tenemos el 10% de las vacunas que estamos tratando de recolocar", declaró el diputado Bernard Debré a la radio francesa RTL.
En respuesta a las críticas, la ministra francesa de Salud, Roselyne Bachelot, anunció ayer por la noche que había cancelado los pedidos de 50 millones de dosis que no fueron "ni entregadas ni pagadas".
El ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, se declaró "escandalizado por el escándalo" que provocó el excedente de vacunas. "¿Qué habrían dicho si la epidemia hubiese sido grave? ?¿Qué habrían dicho si se hubiera arriesgado la vida de la gente?".
En la perspectiva de una pandemia mundial temida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ministerio de Sanidad había pedido el pasado verano 94 millones de dosis de la vacuna, por un total de 1.250 millones de dólares según el ministerio, en caso de que fuese necesaria una doble inyección por persona.
Pero el 20 de noviembre se supo que una única dosis era suficiente y desde el inicio de la campaña de vacunación, el 21 de octubre, se vacunaron 5 millones de personas en Francia.
"Estábamos en un esquema de vacuna de dos dosis, pero puesto que una dosis es suficiente, podemos permitirnos revender una parte del stock", explicó un portavoz del ministerio, confirmando lo publicado por el diario Le Parisien.
Qatar ya compró 300.000 dosis y Egipto está negociando la adquisición de 2 millones de ellas, detalló el ministerio que también está llevando a cabo negociaciones con México y con Ucrania, donde Francia compite con Alemania que trata también de vender a Kiev 2,2 millones de un total de 50 millones de dosis compradas.
Holanda, que encargó 34 millones de dosis, ha anunciado también su intención de vender 19 millones de dosis "a países fuertemente en falta de vacunas". Dos millones de dosis se vendieron en diciembre.
Francia ya ofreció en septiembre 9 millones de dosis a la OMS, en el marco de un esfuerzo conjunto con Estados Unidos, Australia, Brasil, Italia, Nueva Zelanda, Noruega, Suiza y Reino Unido para poner el 10% de sus stocks al servicio de las poblaciones de los países más pobres.
El pedido francés fue hecho a cuatro laboratorios diferentes: GlaxoSmithKline (GSK), Novartis, Sanofi-Pasteur y Baxter, con el aval de la agencia europea de medicamentos (EMEA).
Sanofi Pasteur, la división de vacunas del grupo Sanofi-Aventis, declaró estar "dispuesta a examinar" una eventual demanda de renegociación del contrato de compra de dosis de vacunas del gobierno francés.