Estados Unidos y Gran Bretaña decidieron cerrar sus embajadas en Yemen, ante la amenaza terrorista de Al Qaeda. No basta con ser gran observador para darse cuenta de que este tipo de medida no es solución a ningún problema; lamentablemente más bien parece un triunfo de aquellos que han transformado partes del mundo, en un lugar peligroso para vivir. Pero respetamos las decisiones, porque lo que está en juego son vidas humanas.
Lo cierto es que pese a los grandes gastos y sofisticados dispositivos adoptados desde septiembre de 2001, no se ha podido encontrar un mecanismo que permita atacar con éxito el terrorismo. Más bien da la impresión de que éste se encuentra un paso adelante de todas las medidas para combatirlo. El terrorismo sigue siendo el gran desafío a vencer.