En su clásica audición radial "Habla el presidente" Mujica aseguró: "nosotros no hemos pedido, no pedimos, ni esperamos salidas de corte policial para el asunto del puente porque no pensamos solo en el hoy pensamos en el pasado mañana".
"El uso del ‘prepo’ ante una situación como la que hoy se ha creado no resulta inteligente porque inequívocamente las respuestas que va generar van a ser de carácter caliente. Cuando un movimiento, a nuestro juicio conducido con un criterio un poco fanatizado, pero reconociéndole el hecho de la realidad -pudo poner 30.000 personas en un puente- hay que pensar con cierto criterio de experiencia que de esa masa pueden surgir 50, 100 activistas violentos, que si se les da una salida policial van a hostigar por acá y por allá y en el fondo en lugar de solucionar un problema lo terminaríamos agravando", dijo el mandatario.
Ante esta situación dijo haber "apostado a otro criterio: si un problema no se puede resolver, que no se expanda, enquistarlo en todo lo posible. (…) Y apostamos a que la ciencia aporte datos irrefutables, limando pacientemente las entendederas y demostrándole, al mundo, a Gualeguaychú y a nosotros mismos que no hay agresión al medio ambiente -y esto es básico- y buscar salidas políticas concordadas, sin aplastar, sin pechar, sin meter garrote. Que este camino es difícil, sí es difícil, pero es necesario".
Mujica subrayó que el corte del paso internacional no necesariamente es el mayor problema para los intereses de Uruguay, aunque sí admitió que es el más espectacular.
Entre los principales problemas destacó como ejemplo el "transporte del gas boliviano por territorio argentino a precios razonables que abarate el precio de la energía para Uruguay, la navegabilidad del Río de la Plata y una multitud de otros problemas que el Uruguay tiene que plantear" ante las autoridades argentinas.