Según Bergara, el proceso que se está viviendo a nivel internacional, no sólo con la depreciación del dólar sino también con el euro, "preocupa" en el sentido de que hay que diseñar e implementar políticas económicas y financieras tomando en consideración los impactos que puede tener un proceso de monedas débiles.
Con respecto a los efectos de esta situación sobre Uruguay, el funcionario manifestó que el impacto se siente en los países emergentes que mejor han atravesado la crisis.
Si bien dejó en claro que la depreciación de las principales monedas del mundo afecta de diversas maneras a Uruguay, Bergara señaló que las autoridades deben apuntar a una "lógica de estabilidad, de mitigar la volatilidad de las monedas", teniendo en cuenta que estos son factores que importan a la hora de tomar decisiones de inversiones, de consumo y empleo.
En relación a cómo afecta en lo estrictamente individual, Bergara señaló que todo depende de los intereses de cada uno de los agentes económicos. "Una persona que vende en dólares siempre va a preferir un tipo de cambio alto mientras que quien debe en esa moneda va a preferir un tipo de cambio más bajo", comentó.
Por otro lado, Bergara descartó que la emisión de deuda por unos US$ 634 millones en Unidades Indexadas (pesos indexados por la inflación) que planea el gobierno influya en la evolución del tipo de cambio.
"Evidentemente, esto (la emisión de notas) no va a ser un factor que afecte sustancialmente los fundamentos de evolución del tipo de cambio. Por lo tanto, será una cuestión de corto plazo, anecdótica, porque uno no puede pretender modificar los fundamentos de evolución del dólar o del euro en base a una decisión de estrategia en Uruguay", explicó Bergara a la prensa, tras inaugurar una sesión de la Junta Directiva de la Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas (ASBA), que tuvo lugar este viernes por la mañana en la sede de la autoridad monetaria uruguaya.