La familia Desarmes pensó que el terremoto de 7.0 en la escala Richter que vivieron en Haití iba a ser la peor tragedia que podían sufrir en sus vidas. Inclusive tuvieron que sacar a varios miembros de los escombros.
El shock fue suficiente para que decidieran dejar el país y pensar que nunca más tendrían que vivir algo similar. Lamentablemente estaban equivocados
Pierre es el jefe de la familia. Como tal decidió llevar a su padre Jospeh, a su madre Jaeanelia Pierre, sus hermanos Quinchy y Stanley y a otros cinco compatriotas a Chile, un destino más tranquilo.
Según se informa hoy en varios medios de Internet, la familia llegó a Santiago de Chile el 23 de febrero gracias a la ayuda prestada por la embajada en Puerto Príncipe y la Fuerza Aérea del país trasandino.
Tan solo cuatro días después, la tragedia volvería a caer sobre sus espaldas, cuando sufrían el segundo terremoto del año. Esta vez más intenso que el anterior (8,8 en la escala de Richter), con un saldo de víctimas fatales menor pero que generó mayor destrucción.
Stanley Desarmes contó a la televisión española que pensaban que se iban a morir "porque dejamos mucha destrucción detrás, en Haití, y vinimos aquí pensando que estaríamos a salvo pero hemos terminado viviendo entre algo peor. Creía que era el año en el que estaba destinado que muriéramos".