Las comparaciones no siempre son "odiosas"; a veces pueden ser muy ilustrativas para describir realidades. El simple contraste de situaciones y actitudes permiten muchas veces ahorrar palabras.
Hace una semana, la Corte Suprema de Colombia le cerró el camino a la posibilidad de una nueva postulación de Álvaro Uribe a la presidencia de su país, algo a lo que aspiraba, basado en su gran popularidad. Uribe se calló la boca y acató: se trataba de un fallo de la Justicia y los fallos no se discuten, sino que se cumplen.
Desde hace días la presidenta argentina Cristina Fernández está en conflicto con la Justicia. Como no le "convienen" sus fallos lanzó una feroz campaña de desprestigio contra ella. Cree que el avasallamiento de un Poder del Estado por otro, está permitido en una democracia.