NEUOTTING | THE NEW YORK TIMES
A Manuela Maier la etiquetaron como mala madre. Una Rabenmutter o madre cuervo, por el ave que saca a los polluelos del nido. Otras la aislaron, los vecinos y familiares la reprendieron. ¿Su delito? Inscribió a su hijo en una escuela de doble horario.
"Me dijeron: ¿Por qué tienes hijos si no puedes cuidarlos?", recordó Maier de 47 años. La señora anotó a su hijo Florian de nueve años cuando la escuela primaria ofreció por primera vez alimentación y clases vespertinas en otoño pasado, así como llevarlo a su casa. En comparación, dijo Maier, tener un hijo fuera de matrimonio hace 21 años sorprendía en esta ciudad tradicional de Baviera, el estado sureño católico y generalmente conservador.
Cuando el siglo XXI cumplió 10 años, la mayoría de las primarias y secundarias de la principal economía europea todavía terminan antes de la comida, típicamente, alrededor de las 13.00 horas, una tradición que se remonta al menos 250 años. Ha sostenido poderosamente la imagen tradicional alemana de la ama de casa y madre, a la que se le reconoce haber producido burgueses bien educados y bien instruidos.
A la Alemania moderna la puede dirigir una mujer -la canciller Angela Merkel, rutinariamente llamada la mujer más poderosa del mundo en la política-, pero parece no ser coincidencia que no tenga hijos.
El sistema escolar de medio día sobrevivió al feudalismo, el ascenso y caída del culto a la madre de Hitler, el movimiento feminista en los 1970 y la reunificación con Alemania del este.
Pero ahora, de cara a la necesidad económica, se está desmoronando: una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, el espectro de los recortes laborales y estándares educativos a la baja han provocado una reconsideración. Desde 2003, casi un quinto de las 40,000 escuelas de Alemania ha introducido paulatinamente programas vespertinos, y muchas planean hacerlo pronto.
"Ya no podemos darnos el lujo de este tabú", señaló Ursula von der Leyen, la ministra del trabajo alemana. "El país necesita mujeres que puedan tanto trabajar como tener hijos". Una madre de siete hijos y doctora convertida en política, von der Leyen desconcierta a las amas de casa, y a las mujeres con carrera y sin hijos, por no mencionar a muchos hombres en su Partido Demócrata Cristiano.
CLAVE. Para ella, la propagación de la escuela todo el día en Alemania es "irreversible", a medida que las mujeres ingresan a la fuerza laboral, ya sea porque buscan satisfacción, son madres solteras o tienen parejas cuyos ingresos no sostienen a la familia. En Alemania, un quinto de los hogares depende del ingreso de las mujeres.
Esta tendencia hace que la atención infantil sea una cuestión de competitividad, señala Karen Hagemann, una catedrática de historia europea y de género en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. "Las altas tasas de natalidad y las de empleo femenino tienden a moverse juntas", dijo Hagemann, experta en el sistema alemán. "La atención infantil y un sistema escolar que cubra el día laboral son claves".
Edith Brunner, de 41 años, es ese modelo de madre alemán cada vez más raro. Asesora fiscal titulada y madre de cuatro hijos, empezó a trabajar de medio tiempo después de que nació su primer hijo y después lo dejó totalmente. Pasa las tardes revisando tareas y conduciendo de las clases de flauta y piano a los entrenamientos de fútbol y gimnasia. Su esposo es físico con buen salario.
Sin embargo, el sistema desalentó a mujeres con mayores estudios a tener hijos; para los cuarenta y pico, una de cada tres mujeres vive en un hogar sin hijos, lo que hace que Alemania, junto con Austria, tenga la proporción más alta de ellos en Europa.
Las madres han respondido con fuerza. Wolfgang Gruber de la autoridad educativa bávara usa palabras como "inundación" y "avalancha" para describir la demanda para la educación vespertina. Entre 2006 y 2009, sólo 40 primarias en Baviera se integraron. Este año escolar, la cantidad de dichos programas aumentó a 150. La meta es clases vespertinas en 540 de las 2,300 primarias, dijo Gruber.
AGRESION. Y, con todo, la transición tiene sus momentos difíciles, como descubrió Maier. Cuidadora de ancianos, Maier aprovechó la oportunidad de la escuela vespertina, pero pronto la sorprendió la reacción de algunas otras madres. En octubre, cuando compraba una lavadora, la madre de uno de los amigos de su hijo la abordó gritándole insultos.
Pero, indicó que el desdén pronto se convirtió en preguntas dóciles sobre las emocionantes actividades vespertinas de su hijo. Varios padres trataron de hacer la inscripción a mediados del trimestre, pero ya había exceso de solicitudes para el programa. Hasta la madre enojada se ha vuelto bastante amistosa, comentó Maier.
En 2008, 64% de las mujeres alemanas trabajaba, en comparación con 66% en Estados Unidos, según cifras de la OCDE. Sin embargo, para madres con hijos menores de 12 años, la cantidad cae a 38%, en comparación con 55% en Francia y 77% en Suecia, de acuerdo a datos mencionados en un artículo de Hagemann en 2006. Sólo 14% de las mujeres con un solo hijo regresó a trabajar de tiempo completo y sólo 6% de las que tenían dos. La tasa de natalidad está estancada en 1.8 hijos por mujer.
Berlín es la única ciudad en Alemania donde todas las primarias ofrecen estudios vespertinos. En la ex Alemania del este, con su tradición de la época comunista de generosas medidas de atención infantil, 37% de los niños menores de tres años tiene guarderías, en comparación con 3% en las regiones occidentales.
Esa historia de conflicto ideológico retrasó las cosas, indicó la ministra del trabajo, von der Leyen. "Las guarderías y las escuelas de todo el día fueron mucho tiempo sinónimo de comunismo", dijo.
Las cifras
6% Era el porcentaje de madres alemanas que tenían dos hijos y trabajaban afuera de su casa a tiempo completo en 2008.
3% Es el porcentaje de niños menores de tres años que asisten a guarderías en la región occidental de Alemania.
Los "sueldos para padres" son una solución
NEUOTTING | Como ministra de la familia durante el primer mandato de Merkel, Ursula von der Leyen introdujo créditos fiscales para la atención infantil privada, más establecimientos y su medida característica, "dinero para los padres".
Con el dinero de los padres, éstos tienen derecho a una licencia de 14 meses con 67% de su sueldo. Los meses se pueden adjudicar como ellos quieran, siempre que el padre tome por lo menos dos.
En Siemens, 638 empleados tomaron "meses de padres" en 2008 y 964 siguieron en 2009.
La orientación hacia la escuela de todo el día y la atención infantil es sólo parte de un cambio más amplio en Alemania. Debido a que los demógrafos pronostican una escasez de 200.000 ingenieros en Alemania para 2017, Siemens busca atraer mujeres, y madres, con lugares reservados en guarderías y campamentos de ciencias para muchachas.
Actualmente, 34% de los nuevos reclutas de Siemens son mujeres.
Si bien los hombres han aceptado el progreso de las mujeres, la pregunta es si podría aproximarse un conflicto por los llamados a dar los siguientes pasos, como la cuotificación en las empresas.
"Siempre es posible una reacción violenta", dijo Karen Hagemann, catedrática de historia. Sin embargo, ahora se aceptan nociones antes impensables en varios países. "Todo cambio", dijo, "empieza con un cambio en la cabeza".