ANDRÉS LÓPEZ REILLY
La Intendencia de Montevideo puso a la venta los pliegos para la remodelación de la avenida Agraciada, con una inversión superior a los US$ 18.500.000. Mientras tanto, en Belvedere, comenzó la demolición de casas para la prolongación de Garzón.
El llamado a licitación internacional para las obras del tramo Norte de Agraciada abarcan la construcción de un carril exclusivo para ómnibus, paradas en el centro de la avenida y otras intervenciones complementarias de drenaje, saneamiento, pintura, semaforización, alumbrado, arbolado y enjardinado.
Se trata de la segunda inversión de envergadura del Plan de Movilidad Urbana de Montevideo, luego que en noviembre de 2009 la Intendencia concediera las obras del Corredor Garzón a la firma Stiler S.A. La reforma de Garzón, también con un carril exclusivo para ómnibus, le costará a los montevideanos unos US$ 21 millones. Según el pliego de condiciones, deberá estar terminada en 16 meses.
El 80% de ambas intervenciones se financiará con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El 20% restante, es presupuesto municipal.
Los pliegos de condiciones para el Corredor Agraciada tiene un costo de $ 60.000 y se encuentran a la venta en el Departamento de Desarrollo Urbano de la Intendencia. La apertura de las ofertas se realizará el próximo 23 de febrero.
Las obras se harán a lo largo de la avenida entre el acceso Norte al Viaducto de Paso Molino y Juan Pandiani, pero también alcanzarán a las calles San Quintín, José Llupes, José Mármol, Santa Lucía, Yugoeslavia y Córdoba.
Complementando las obras viales, se prevé el acondicionamiento espacios públicos ubicados en esquinas que se verán afectadas por las obras, como la plazoleta de Pandiani entre San Quintín y Llupes, la de Mármol esquina Llupes, y la de San Quintín entre Garzón y Trías.
A su vez, la licitación incluye la construcción de siete paradas de ómnibus: cuatro de ellas sobre Agraciada, dos en San Quintín y una en Garzón.
A ESTUDIO. De todos modos, la mayor reestructura de una avenida montevideana se encuentra a estudio en estos momentos en la Intendencia y proviene del sector privado.
Se trata de una propuesta del grupo empresarial Eurnekian -operador de los aeropuertos de Carrasco y Punta del Este- para transformar Avenida Italia, permitiendo entre otras cosas -según sus promotores- recorrer el tramo que va del arroyo Carrasco a Tres Cruces en nueve minutos de automóvil. Se calcula que la inversión en este proyecto sería de unos US$ 130 millones, lo cual permitiría solucionar uno de los problemas más acuciantes de la ciudad actual y en su proyección a futuro: el tránsito congestionado, sobre todo en las "horas pico".
LA PIQUETA. Mientras tanto, avanzan en Belvedere las obras para prolongar Garzón hasta José Mármol, atravesando Santa Lucía, José Llupes y Julián Laguna, y pasando por detrás del Club Liverpool (ver infografía). Esta semana fue derribada la primera propiedad, sobre José Llupes, que daba de espaldas hacia Julián Laguna.
Para hacer la futura vía más ancha, la Intendencia compró al Club Liverpool parte de un terreno descampado que éste tenía detrás de una de las tribunas de su estadio, donde en el futuro se ubicarán cabinas para la prensa que cubre los partidos que allí se realizan.
Fundamentalmente, la obra busca desobstruir el tránsito pesado que actualmente circula por Agraciada y Belvedere.
José Llupes también pasaría a ganar mayor importancia. En esta arteria, desde la época del llamado "Tranvía de la Barra", o "Tren del Oeste", nunca circularon ómnibus, pese a ser una doble vía con cantero central.