FABIÁN TISCORNIA
Un año de crecimiento económico con motores como el agro y el consumo pero también con desafíos para el próximo equipo económico por el bajo valor del dólar, el déficit fiscal y la negociación salarial. Así prevén los economistas que será 2010.
Nueve analistas consultados por El País proyectan un crecimiento de la economía este año de entre 3,1% (mínimo) y 4,5% (máximo), con un desempleo promedio anual históricamente bajo (entre 6,7% y 7,5%) y un dólar cotizando a entre $ 19 y $ 21 a fin de año (ver aparte).
Con una economía en expansión con motores como el consumo, el agro y las exportaciones (ver aparte), desempleo bajo e inflación dentro de las metas establecidas, los retos para el próximo equipo económico encabezado por Fernando Lorenzo pasan por asegurar la competitividad, equilibrar las cuentas públicas y moderar los ajustes salariales, coincidieron los analistas.
Para Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte, hay dos desafíos clave: "recomponer las cuentas públicas (incrementando el resultado primario hacia niveles que en 2011 deberían estar entre un 2% y un 3% del PIB al menos, hoy está en 0,15%) y moderar el ritmo de incremento de los salarios".
Pero además, evaluó que "sin una moderación del gasto público y de los salarios, se corre el riesgo de que la moneda nacional termine apreciándose aún más, conduciendo a un deterioro de la competitividad. Allí está a nuestro juicio el riesgo principal que enfrenta nuestra economía en 2010".
El analista de CPA Ferrere, Rafael Mantero, coincidió en que "en 2010 los salarios deberán aumentar a un ritmo menor que el observado en los últimos años, ajustándose de acuerdo a la productividad sectorial para no agravar la pérdida de competitividad que ha sufrido Uruguay en los últimos meses producto de la apreciación de su tipo de cambio nominal".
En tanto, el analista de Oikos, Pablo Moya, dijo que "la reducción del déficit fiscal será el principal desafío del gobierno, al tener bajo control la inflación".
Una política fiscal y salarial moderada -menor ritmo de crecimiento del gasto y los salarios- es clave entonces para evitar una apreciación excesiva del peso frente al dólar.
"El ritmo de expansión que ha tenido el gasto se va a tener que ajustar. Hay cosas que van a ayudar, tanto las finanzas de UTE como de Ancap van a lucir mucho mejor que hasta hace un tiempo y además del lado de los ingresos -con una economía creciendo al 4,2%, 4,3%- hay un mejoramiento", afirmó el ex ministro de Economía colorado, Luis Mosca.
Agregó que por esa vía el gobierno debe "procurar generar el superávit primario requerido para que la política fiscal pueda ir en auxilio de la política monetaria para la competitividad. Si (la competitividad) solamente dependiera del Banco Central no hay solución, es como pedirle a alguien que cumple 100 años que apague todas las velitas él solo, no funciona".
En tanto, Mercedes Comas de PricewaterhouseCooopers, evaluó como desafíos: la elaboración de un nuevo presupuesto, la política fiscal y salarial y la baja que presenta el tipo de cambio. Sobre esta última afirmó que "constituye un elemento importante a atender que involucra desafíos y decisiones en materia de política monetaria y cambiaria". Respecto a la política salarial "se deberá convocar una nueva ronda de Consejos de Salarios, que presenta como gran desafío el acuerdo de ajustes que deberían contemplar la nueva dinámica de crecimiento y una necesaria adecuación de costos en particular en algunos sectores".
La asesora de la Cámara de Comercio y Servicios, María Dolores Benavente, dijo que la gremial "espera que se continúen preservando los equilibrios macro y se avance en reformas microeconómicas clave: reforma del Estado (desregulación, regla fiscal, reducción de la presión impositiva), reforma de la Educación (evaluaciones de las escuelas y liceos, mayor autonomía a los directores), mejor inserción internacional (TLC más allá del Mercosur)", entre otras que "permitirán que el crecimiento sea sustentable en el tiempo".