El gobierno mismo acaba de ratificar que los trámites en sus oficinas suelen ser excesivamente complicados, Y los clasifica por su complejidad. Por ejemplo, el Ministerio del Interior y el de Industria son, al parecer, las Secretarías de Estado que tienen el mayor porcentaje de trámites de "Alta complejidad", según un informe que se acaba de producir.
Pero, ¿hacía acaso falta un estudio para conocer esto que es archiconocido por todos los uruguayos? Es más, ¿era necesario crear una organización de nombre rimbombante para ello? Porque el informe a que hacemos referencia ha sido emitido por lo que se ha dado en denominar "Programa de Calidad de Atención a la Ciudadanía del Área de Gestión y Evaluación del Estado", dependiente de la "Oficina de Planeamiento y Presupuesto".
Por su parte, el informe mismo lleva el rótulo siguiente: "Índice de complejidad de la tramitación pública".
Se nos dice que todo esto "es clave para abordar las interrogantes de cuáles trámites simplificar y de qué modo".
Muchos de los votantes que le dieron el triunfo al Frente Amplio en 2004 creyeron que una de las cosas que iba a solucionar el nuevo gobierno era el de los laberintos por los cuales debían desplazarse los trámites oficiales. Nada de eso ocurrió. Al contrario.
Se complicó más y se ha creado asimismo, como vemos, una oficina para estudiar complicaciones.
Parecido a lo que el frenteamplismo hizo en la órbita municipal montevideana, donde a la burocracia existente se le adicionaron los Centros Comunales Zonales que, en los hechos, no agregaron nada beneficioso y a los que por estos días se habla tanto de adicionarles alcaldes y concejales.
Hermoso panorama.