BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA
Después de perder la hegemonía en la Cámara de Diputados, el gobierno "K" apuesta sus fichas a todo o nada al Senado: pretende conseguir la mayoría de los votos para manejar las estratégicas comisiones bicamerales de control de la gestión.
De esta manera el matrimonio presidencial intenta bloquear la ofensiva política con que amenaza la oposición. El kirchnerismo se ilusiona: de asegurarse los 37 votos de la mayoría en la sesión preparatoria del Senado podrá cobrarse revancha de la dura derrota sufrida en la Cámara de Diputados el 3 de diciembre. No sólo podrá bloquear los proyectos que apruebe la oposición en la Cámara baja, sino también limitar las investigaciones legislativas sobre el rumbo del gobierno.
Esto explica porqué el jefe de los senadores oficialistas, Miguel Pichetto, por orden del diputado Néstor Kirchner, rompió la semana pasada las negociaciones con la oposición por el reparto de las comisiones y apostar así todo a la votación de febrero.
"El que consiga los 37 votos en el Senado se queda con todo", coinciden los opositores del Senado, también lanzados a la afanosa búsqueda de la mayoría. La pelea se asoma encarnizada: el oficialismo y la oposición aparecen muy parejos en sus apoyos. El kirchnerismo tiene 32 senadores propios y tres aliados bastante consecuentes. Le faltan dos votos para asegurarse la mayoría.
La oposición hace sus números y se muestra esperanzada. Pretende dar una primera muestra de unidad mañana, cuando todos los bloques opositores se presenten ante la Corte Suprema para reclamar por más fondos para las provincias, apoyando así las demandas judiciales planteadas por cinco de ellas.
Más preciadas. En el Congreso funcionan 22 comisiones bicamerales especiales, de las cuales una decena de ellas son cruciales. Basta nombrar, por caso, la bicameral permanente de Trámite Legislativo, que revisa los decretos de necesidad y urgencia (DNU), la legislación delegada en el Poder Ejecutivo y los vetos parciales a las leyes.
Tan importante es esta comisión que el oficialismo en la Cámara de Diputados se adelantó e impuso la semana pasada cuatro de los ocho miembros que le corresponde al cuerpo; la oposición reclamaba la mayoría.
El control definitivo de la comisión dependerá ahora del Senado, que debe completar la comisión; el oficialismo intentará demorarla hasta febrero, confiado en que podrá ganarle la pulseada a la oposición por el control del cuerpo.
"Es inaceptable que el oficialismo acapare las comisiones de control; nosotros insistiremos en que se debe respetar la proporción de cada bloque", sostuvo el senador socialista Rubén Giustiniani.
Otra comisión clave es la de fiscalización de los organismos y actividades de inteligencia, que cuenta con un presupuesto millonario (para 2010, 3,6 millones de pesos, equivalente a casi un millón de dólares), pero cuyo funcionamiento es secreto por imposición del oficialismo.
La oposición pretende revertir esta situación, así como la de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, a cargo de revisar los informes de la auditoría.
Precisamente, esta comisión, hasta ahora dominada por el Partido Justicialista (oficialismo), adeuda el tratamiento de numerosos informes críticos de la gestión que elaboró la Auditoría General de la Nación.
"Para un verdadero control, es fundamental que la oposición sea mayoría en la Comisión Mixta", sostuvo el jefe del bloque de senadores radicales, Gerardo Morales.
Temor. Los principales dirigentes opositores están alerta. Y anticiparon que podrían recurrir a la Justicia en caso de que el oficialismo se resistiera a conformar en lo inmediato la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, encargada de revisar los decretos de necesidad y urgencia (DNU) del gobierno. También apelaría a la vía judicial si el kirchnerismo aprovecha el receso legislativo de verano para emitir más decretos eludiendo al Congreso. Así lo manifestó la diputada Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica.
"Si el gobierno llega a emitir un decreto que resulte perjudicial para la sociedad y la comisión bicameral sigue sin ser constituida no descartamos acudir a la Justicia. La comisión debe ser permanente, así lo establece la ley", precisó Carrió.
El oficialismo decidió postergar hasta marzo la constitución de esta comisión, o sea, luego que se resuelva la puja por el control del Senado.
Carrió: "Si se llega a emitir un decreto perjudicial, podríamos acudir a la Justicia".
La oposición no se va de vacaciones
BUENOS AIRES | Por temor a una jugada del gobierno, pero también para poder armar sus respectivos futuros políticos sin presiones de horarios, los principales referentes de la oposición decidieron quedarse, esta vez, sin vacaciones.
En el despacho del vicepresidente Julio Cobos están desolados, la agenda política está más que confirmada: la costa atlántica, Córdoba y algún destino turístico de la Patagonia servirán para sumar apoyo de radicales e independientes.
Luego de unos días de descanso en Mar del Plata y Resistencia, Elisa Carrió volverá a instalarse en su departamento. Tareas legislativas e investigaciones de las que por ahora no da pistas la mantendrán ocupada.
El espacio de derecha tampoco piensa pestañear. Mauricio Macri avisó que en enero recorrerá Buenos Aires barrio por barrio para recuperar terreno perdido.