Guillermo Zapiola
Se ha señalado ya que el título castellano de esta comedia suiza remite muy conscientemente a Las chicas del calendario, aquella película británica protagonizada por Helen Mirren en la que un grupo de veteranas aceptaba fotografiarse sin ropa en aras de una buena causa. También aquí hay un grupo de damas de pueblo chico cuyo comportamiento (en realidad, bastante inocente) genera empero un miniescándalo entre sus vecinos mojigatos.
La viuda y octogenaria protagonista (Stephanie Glaser) descubre de pronto que tiene un talento que nunca había empleado: la capacidad para confeccionar lencería erótica imaginativa y de alta calidad. En la cabeza de su hijo, que es nada menos que el sacerdote del pueblo, no cabe la idea de que mamá se dedique a esas cosas, pero la buena señora no se arredra, y con algunas amigas instala lo que resulta ser un buen negocio.
El resultado es simpático y menor, fluye con rapidez y se deja ver sin esfuerzo. Está escrito con cierto ingenio, actuado con competencia, narrado con pulcritud. Algunos momentos resultan particularmente divertidos (hay que ver a las chicas en cuestión quejándose en un `sex shop` por la mala calidad de la mercadería ofrecida. Originalmente planeado para la televisión, alguien parece haber advertido su potencial cinematográfico de este film (por eso llegó a salas), y hasta fue postulado para el Oscar, aunque sin alcanzarlo. No hubiera hecho un mal papel.
LAS CHICAS DE LA LENCERÍA
ficha
Suiza, 2006 .Título original: Die herbstzeitlosen. Directora: Bettina Oberli. Libreto: Bettina Oberli, Sabine Pochhammer. Fotografía: Stéphane Kuthy. Música: Luk Zimmermann. Intérpretes: Stephanie Glaser, Annemarie Düringer, Heidi Maria Glössner, Monica Gubser.
atención a...
La pintura de ambientes y personajes secundarios, que redondean un cuadro variado, movido y ameno de una comunidad fácil de escandalizar.