Delegados de jubilados y pensionistas le pedirán al presidente electo, José Mujica , un aumento en el monto de la jubilación mínima y otro diferencial para dos franjas de pasividades específicas.
El presidente de la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay (Onajpu), Sixto Amaro, dijo a EL PAÍS digital que la intención es concretar estos reclamos a partir del próximo 1° de enero, fecha en que rige el incremento del 12% previsto por el Banco de Previsión Social (BPS).
"En un país donde los propios organismos del Estado establecen que la línea de pobreza son $4.600, tenemos 30.000 jubilados y pensionistas que ganan $2.916. Deben hacer malabares para comer. Esto no puede continuar", criticó.
Por eso pedirán que junto al ajuste reglamentario se establezca un nuevo salario mínimo que esté por encima de la línea mínima que establece el gobierno.
EQUILIBRIO. Otro reclamo apunta a un segundo aumento diferencial —también a partir del 1° de enero— para los jubilados que ganen hasta tres bases de prestaciones; es decir $5.832. El ajuste, para Onajpu, debe ser del 6%.
Amaro explicó que una jubilación de $50.000 recibirá, una vez aplicado el ajuste del 12%, un extra de $6.000 en su jubilación. Por otro lado, en una jubilación de $3.000 el extra será de $400. Para uno es una buena cifra; para el otro no. Por eso Amaro entiende que es necesario el aumento diferencial para ciertas franjas específicas.
"Como el aumento es porcentual y así lo establece la Constitución de la República, entendemos es una forma de equilibrar las jubilaciones bajas con las altas", entendió el dirigente.
En ese sentido, la gremial entiende que también deben ser tomadas en cuenta con un aumento diferencial aquellas pasividades de $12.000, monto que no consideran "privilegiado". En este caso, el incremento que se pedirá será de 3%.
Una tercera reivindicación que estará en la agenda con el presidente electo es que aquellos jubilados por discapacidad física accedan en forma inmediata al Fonasa para alcanzar una mejor atención sanitaria.
UNANIMIDAD. A pesar de las críticas a una carencia de políticas que contemplen este tema, el Congreso decidió el viernes darle un respaldo total a la gestión que Murro y su directorio han tenido en los últimos cuatro años.
Mencionó como ejemplo la cantidad de puestos cotizantes volcados hacia el BPS. "Hay alrededor de 330.000 nuevos puestos en comparación con el semestre del año anterior", afirmó.
El dirigente gremial consideró que el banco hizo un recorrido que le permitió alcanzar un récord histórico en el último año en lo que refiere a cotizantes. "En los últimos doce meses se alcanzó al cifra de 1.260.000 puestos, y en algunos meses trepó hasta 1.280.000. Esto es producto de políticas que nosotros valoramos".
Amaro consideró como explicación el aumento de trabajadores en la producción y que las empresas ya no trabajan en negro como lo hacían en años anteriores. "Estas mejoras redundan en las familias de los trabajadores y en el respaldo financiero que el BPS ha ido logrando".
Siguió manejando números "positivos" y recordó que hay 20.000 empresas más que cotizan al BPS: empresas de cuatro, 10, 20, 100 y hasta más de 100 trabajadores. "Hubo un blanqueo porque las políticas ahora llegan hasta las puertas de cada empresa y exigen regularizar la situación", enfatizó Amaro.
Treinta años para jubilarse cuando antes eran 35; las mujeres trabajadoras con hasta cinco hijos que se le toman como años aportados; mejoras para el trabajador del área rural, doméstica, frigoríficos, construcción, etc. "Estas cuestiones hacen a una gestión de cuatro años, positiva, y por eso la resolución en la cual decimos que vemos con buenos ojos la continuidad de este directorio". Eso le pedirán a Mujica.