MADRID | EL PAÍS DE MADRID Y AP
El gobierno español realizará una enmienda a la ley de aborto para obligar a las jóvenes de 16 y 17 años a informar a sus padres en caso de que decidan interrumpir un embarazo. El 30% de las adolescentes no lo informaría voluntariamente.
La Comisión de Igualdad del Congreso de Diputados acordó ayer que las adolescentes de 16 años deberán informar a sus padres si deciden abortar, salvo que aleguen "peligro de violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones, malos tratos o se produzca una situación de desarraigo o desamparo".
Las clínicas privadas especializadas en abortos (que realizan el 98% de las intervenciones, según el Ministerio de Sanidad) han preguntado a las menores que han acudido a sus centros si informarían a sus padres de que se iban a someter a un aborto. El 67,4% respondió que sí y casi un 30%, que no, por distintas razones: falta de confianza, temor a los padres, miedo a disgustarles o para proteger a su pareja.
La regulación de las interrupciones del embarazo para las menores de 16 y de 17 años ha sido uno de los temas más polémicos de la reforma de la ley del aborto que se tramita en el Parlamento. La Ley de Autonomía del Paciente de 2006 estableció la mayoría de edad sanitaria en los 16 años salvo en tres supuestos: los ensayos clínicos, la reproducción asistida y el aborto.
El proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva del Gobierno proponía eliminar la excepción para el aborto y que esta intervención pasara al régimen general; es decir, que las chicas de 16 y 17 años puedan decidir interrumpir su embarazo sin que sus padres tengan que dar su autorización ni tampoco ser informados de ello.
Las clínicas especializadas, partidarias de que las menores puedan decidir por sí mismas si informan o no a los padres, empezaron en verano a preguntarles a ellas. Primero se les preguntó si habrían dicho a sus padres que querían abortar si no estuvieran obligadas: el 67,4% dijo que sí; el 28,45% que no y el 4,14% que no lo tenía claro.
De las que sí se lo dirían a los progenitores, la inmensa mayoría (el 82,4%) expresó además que irían con ellos a la clínica y el 17% que acudiría indistintamente con sus padres o con su pareja; o con los dos. Las chicas explican que compartirían esta decisión con la familia por confianza, para sentirse más apoyadas y para tener una mayor seguridad. De estas menores, el 68% estudia, el 5% trabaja y el 25% restante no hace ni una cosa ni la otra (un 2% no respondió). Más de dos tercios de las chicas dijeron tener pareja estable.
Por otro lado, está el casi 30% de chicas que no diría nada a los padres. ¿Con quién irían a la clínica? El 38% respondió que con amigos y el 19% que con su pareja. El resto, con otras personas. Se señaló que este dato apunta a que "un significativo grupo de menores podría estar recurriendo a métodos clandestinos e ilegales para interrumpir una gestación que no desean comunicar a sus progenitores".
Cinco de los centros preguntaron a las mujeres de 18 y 19 años con quién habían acudido a la clínica para ver qué ocurre una vez que la ley no las obliga a nada. De las 225 mujeres de estas edades que abortaron durante los meses del estudio, 94 iban acompañadas de sus padres y 131 fueron solas o con alguien de su confianza.
El dictamen, que se debatirá en el Congreso de Diputados el 17 de diciembre, sumó también las enmiendas acordadas por el socialismo y grupos de izquierda, como la educación sexual en los colegios y la formación en la práctica del aborto para estudiantes de Medicina.
Asimismo, se incorporaron la objeción de conciencia para profesionales "relacionados" con el aborto, y que anticonceptivos de última generación figuren "en la cartera del Sistema Nacional de Salud (SNS) con el nivel que se considere de cofinanciación".
La cifra
30% De las jóvenes de 16 y 17 años que acudieron a clínicas abortivas no le dirían a sus padres que van a interrumpir su embarazo.