Una higienista odontológica del BPS denunció ante la Asociación de Usuarios de los Servicios de la Salud (ADUS) que médicos de ese organismo rechazaron certificados expedidos por los médicos de la mutualista que es socia.
La mujer denunció que sufre discriminación y destrato desde 2003, cuando se conoció en su lugar de trabajo los resultados de un análisis de laboratorio realizados en el BPS, que evidenciaban posible reactividad al VIH-Sida, lo que fue desestimado por posteriores exámenes que se hizo.
Actualmente, está cumpliendo 80 días de suspensión con los que fue sancionada por el BPS debido a faltas sin aviso, que ella sostiene no fueron tales. Sus médicos tratantes la certificaron en varias oportunidades debido a la conflictiva situación laboral que atravesaba. En certificaciones médicas del BPS esos documentos fueron aceptados y se le concedieron los días de licencia médica, lo que luego cambió.
La funcionaria fue trasladada a diferentes oficinas del BPS y, en agosto de 2008, regresó al centro de atención número cinco, donde trabajó durante años. Allí dijo que sufrió nuevas situaciones de destrato y discriminación e incluso fue agredida por otra funcionaria.
Tras ese hecho, su médico y siquiatra tratantes le extendieron un certificado por 30 días. Pero en esa ocasión, los médicos certificadores del BPS lo rechazaron. Posteriormente, su médico le otorgó una nueva licencia, un galeno del BPS fue a su domicilio y se llevó el certificado pero no se lo autorizó y esos días también fueron contabilizados como faltas sin aviso.
La funcionaria expresó a ADUS que su situación "demuestra el abuso con el que se manejan las autoridades y profesionales del BPS", que la privan de su "derecho a trabajar" y a su salario "mediante la negación de certificados médicos, originando los descuentos y sanciones" como única forma de perjudicarla.