Diego Ferreira
Rever la legislación laboral, eliminar trabas burocráticas, flexibilizar la participación en el Mercosur y abrir el juego a los privados en materia energética, son algunas de las aspiraciones de las cámaras empresariales para el próximo período.
1.Legislación laboral.
Una de las principales propuestas que abrigan los empresarios es la revisión de la legislación laboral. Blanco de críticas a lo largo del período, la normativa laboral aprobada en este quinquenio ha "desequilibrado" las relaciones entre patrones y trabajadores, según los empresarios.
"Durante este gobierno hubo una inflación regulatoria de lo que pueden hacer las empresas y no así de los sindicatos, con lo cual se ha distorsionado un poco el funcionamiento de lo que debe ser un adecuado mercado de trabajo. O está regulado o no está regulado, pero no puede estarlo parcialmente", sostuvo el presidente de la Cámara de Comercio (CNCS), Alfonso Varela. En esa línea, el último ejemplo del descontento empresarial con las leyes laborales aprobadas bajo el actual gobierno, es la de negociación colectiva.
El presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Diego Balestra, estimó que el sistema de relaciones laborales pasó de un sistema no regulado a uno que sólo regula a los empresarios. Ante esto, los patrones reclaman que se rijan todos los elementos de la relación laboral: la negociación, los sindicatos y el conflicto.
De todas formas, es difícil que puedan haber cambios sustanciales en el próximo periodo ante la mayoría parlamentaria que retuvo el FA y la sintonía que ha tenido con los sindicatos en su primera experiencia en el gobierno.
2.Reforma del Estado.
Ambas cámaras empresariales coinciden en que este punto es impostergable y hasta comparten algunos mecanismos para concretarlo.
Las gremiales apuntan a la reducción del gasto público, la remoción de obstáculos para el desarrollo empresarial y el aumento significativo de la eficiencia. La CIU aspira a "el funcionamiento de las empresas públicas y la fijación de sus tarifas a un esquema que asegure precios competitivos, ya sea por el efecto de la mayor competencia o de una regulación adecuada en el caso de monopolios naturales", dice en el documento programático entregado a los candidatos.
Balestra agregó que este proceso debe estar acompañado de una reestructura del Ministerio de Industria para que ocupe un rol más activo, participando en el diseño y aplicación de las políticas industriales.
Para la CNCS la reforma debe hacer del Estado "un facilitador de la gestión". Varela argumentó que deberían eliminarse trámites burocráticos "engorrosos". Así, "el empresario se puede ocupar de la actividad principal de su negocio".
3. Política tributaria.
También vinculada a la reforma del Estado para la CNCS, se propone la aplicación de una regla fiscal y una racionalización impositiva. La primera serviría para "poner un tope al crecimiento del gasto público" y generar un ahorro para las épocas de vacas flacas. La racionalización se basaría en la reducción de impuestos como el IVA, la uniformización de tasas y la eliminación de los aportes patronales a la seguridad social, aspecto que también demanda la CIU, entre otras alternativas.
Desde la CIU se entiende que "no es equitativo" que la industria que integra el sector de los productos transables esté en un pie de igualdad con "los no transables" en cuanto a la materia tributaria. También reclaman una reducción de las alícuotas de los principales impuestos.
La cámara entiende que en política cambiaria, el próximo gobierno debe "reducir la volatilidad del tipo de cambio real y minimizar los desalineamientos con la región en el corto y mediano plazo".
4.Inserción internacional.
Otro aspecto por el que bregan los empresarios es el de la inserción de Uruguay en el mundo y el rol que debe asumir en el Mercosur. Para Varela, "Uruguay está mal posicionado en el Mercosur, que no funciona, y donde Brasil y Argentina hacen lo que se les da la gana". El representante empresarial pidió generosidad a Brasil y Argentina hacia sus hermanos menores, tal como han hecho las principales potencias europeas con otros estados más pequeños.
Balestra planteó que el próximo gobierno debe apostar a la "flexibilidad" de la participación uruguaya en el bloque para poder zafar de la "presión de la región" y alcanzar acuerdos bilaterales -por ejemplo, los TLC- como forma de "eliminar asimetrías".
5.Energía.
Las cámaras coinciden en que debe avanzarse en la apertura del sector a la inversión privada, "adecuando la normativa" y "facilitando la comercialización de sus excedentes", dice la CIU. Para Varela, debe abrirse el juego a los privados locales que venderían recursos a menores precios de los que se pagan hoy a Argentina y Brasil.
6.Visión del empresario.
Además, los empresarios pretenden un cambio cultural. Que el empresario deje de ser visto como un "enemigo", fue una de las premisas que esgrimió Varela. La CIU entiende que es importante que "la sociedad uruguaya visualice al sector industrial como una de las principales fuentes de generación de riqueza y de desarrollo social, y al empresario, como el organizador y orientador de la actividad productiva".
Educación útil para el mercado laboral
La educación está también en la agenda empresarial. Tanto la Cámara de Comercio como la Cámara de Industrias reclaman que el sistema educativo incorpore al mundo empresarial a efectos de preparar a los jóvenes para el mercado laboral. "No podemos pensar en una educación basada en conceptos del siglo XIX, `aggiornada` en el camino. Hoy, el esquema es otro", dijo Alfonso Varela.
Desde la CIU se considera que el sistema educativo debe "propender a la mayor descentralización de las universidades y de las instituciones de formación técnica". Diego Balestra dijo que la UTU debe ser "jerarquizada" para que permita volver a esquemas y estándares donde tener una buena habilidad "se constituya en una buena opción de vida y de desarrollo para la gente".