MADRID | La ONG Oceana reclama la reducción urgente de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) para detener la acidificación de los océanos que pone en peligro la supervivencia de los arrecifes de coral y de numerosas especies de crustáceos, y con ello el sustento de millones de personas en todo el mundo. La organización internacional de conservación marina pide a los Gobiernos que introduzcan el problema de la acidificación en los debates del COP15, la Conferencia sobre Cambio Climático de ONU que tendrá lugar en Copenhague ente el 7 y el 18 de diciembre.
Los océanos actúan como importantes sumideros de gases de efecto invernadero, reduciendo la concentración de CO2 en la atmósfera y ejerciendo de esta forma un importante papel atenuador de los impactos asociados al cambio climático, pero sin embargo, este efecto amortiguador tiene graves consecuencias para los ecosistemas y la biodiversidad de los océanos.
"Los océanos absorben mayores cantidades de CO2 que las selvas tropicales y con ello ralentizan el cambio climático, pero lo hacen a costa de poner en peligro la supervivencia de millones de especies", explica Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa, quien añade que "por ello hay que reducir urgentemente las emisiones provenientes del transporte, la industria y la generación de electricidad. Desde Oceana reclamamos un cambio masivo hacia el uso de energías renovables y apostamos por parques de generadores eólicos marinos, siempre que superen las evaluaciones de impacto ambiental".
La UE ha presentado en las reuniones previas a la Cumbre del Cambio Climático su propuesta de reducir las emisiones para el año 2020 en un 30% en comparación con los niveles de 1990, si el resto de países da pasos en la misma dirección, y un 80-85% en 2050. POR DANIEL BELTRÁN ROHR, CORRESPONSAL