Ayer se efectuó una nueva instancia judicial en el caso de una abuela que denuncia que su nieto a cargo le fue sacado a la fuerza por policías y con ayuda de funcionarios del Poder Judicial entregado a un matrimonio en adopción.
En una casa de ruta 8 al kilómetro 25, donde vive Ana Ruiz, la abuela del niño, se trató de reconstruir los hechos ocurridos el 1° de noviembre de 2002. Entonces el niño tenía siete meses.
La reconstrucción duró más de dos horas y participaron una policía femenina de la Cárcel de Canelones, un agente de la Seccional 25a. de Barros Blancos, la abuela, juez y fiscal de Pando y abogados.
Durante la instancia se evidenciaron contradicciones entre las partes. La mujer policía negó estar armada y haber usado esposas como dice la abuela del niño. También aseguró que la mujer le entregó al pequeño negando que se lo haya sacado. El caso, sumamente intrincado, pasará ahora a vista fiscal y podría haber una pronta resolución.
UNA VERSIÓN. La denuncia penal llevada a delante por la abuela indica que la policía femenina, sin jurisdicción ya que trabaja en la cárcel y sin orden judicial, se presentó en su casa y bajo amenazas y presiones se llevó al niño y a su abuela esposada a la Defensoría de Pando. Allí a pesar de que la abuela estaba tramitando una tenencia de su nieto, una abogada ya tenía el escrito pronto para que el niño, que había sido abandonado por su madre que se dedica a la prostitución, pasara a un matrimonio. El tramite se hizo rápidamente y desde entonces Ana Ruiz inició la denuncia judicial. Fuentes de la investigación indicaron a El País que la defensa de la abuela del niño busca el procesamiento de varios involucrados por la graves irregularidades cometidas y no que el niño pase a su abuela ya que por el tiempo transcurrido ese reclamo ha caducado legalmente.