La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) salió ayer a reclamar "respeto" y "armonía" a los actores políticos. Los obispos reiteraron los criterios ya expuestos en un documento emitido en abril sobre los criterios de responsabilidad y conciencia que deben adoptar los laicos a la hora de resolver su voto. En este caso destacaron con especial énfasis el respeto mutuo que debe prevalecer en esta instancia electoral.
El vocero de la asamblea, Obispo Emérito de Melo, Luis del Castillo, sostuvo que la sociedad rechaza los choques violentos de los líderes políticos. "La sociedad en general no valora positivamente la confrontación y en todo caso esa posibilidad para el futuro le genera temor", afirmó. "Mientras nos estamos dando golpes, no se ve más que la cualidad para dar golpes", expresó el obispo.
No obstante, se mostró optimista en que el sistema político comprenderá el mandato de la población para que alcancen posturas comunes en los temas fundamentales.
"Tenemos representantes lo suficientemente sensatos como para que desarrollen en beneficio del país las cosas que son comunes y se pongan a trabajar en políticas de Estado superando las rispideces de este tiempo", opinó.
La CEU se reunió a principios de noviembre en Florida por segunda vez en el año.
En este caso los 16 obispos de todo el país eligieron a Monseñor Carlos Collazzi como presidente del grupo por el trienio 2010-2012 y para analizar las principales preocupaciones de la sociedad con el sociólogo César Aguiar, quien además hizo una interpretación de los resultados electorales de la elección nacional de octubre y los escenarios probables tras el balotaje del 29 noviembre.
Del Castillo señaló que junto a Aguiar también analizaron los "grandes problemas de la sociedad uruguaya" como la situación de las familias, la educación, la calidad de vida, las nuevas formas de cultura masiva y el trabajo. El obispo destacó que las autoridades de la Iglesia Católica entienden que la inseguridad también es un problema grave en la sociedad.