RENZO ROSSELLO
¿Cómo debe abordar un profesor el tema drogas en clase? ¿Qué decir y cuándo? ¿Cómo actuar ante un cuadro de intoxicación? La nueva guía destinada a docentes de Secundaria ofrece un material valioso para abordar el tema en las aulas.
El mismo equipo de especialistas que elaboró la guía para maestros de Enseñanza Primaria, concretó el nuevo manual dirigido ahora a los profesores de la enseñanza media. Este manual es el producto de dos años y medio de trabajo de un equipo multidisciplinario encabezado por las psicólogas Ana Castro y Diana Meerhoff.
Su aplicación en los liceos y escuelas técnicas de UTU se inscribe en el programa "Espacio Salud", que propone el trabajo a través de la forma de talleres y "está orientado a resolver situaciones que los jóvenes deben responder cotidianamente, enfocados desde el ejercicio de sus derechos, bienestar integral, desarrollo de habilidades y análisis crítico de la cultura y realidad actuales", según la definición del plan implementado por el Codicen, la Junta Nacional de Drogas y el Consejo de Educación Secundaria.
En ese marco, la idea no es instalar el tema de las drogas de manera curricular, ni siquiera desde aspectos represivos. En cambio propone "conectarse con las propias vivencias y ser capaz de analizarlas desde una perspectiva conceptual y contextual", o desde la experiencia más inmediata de los adolescentes. Entre las recomendaciones de la guía está que sea el propio docente quien aborde el tema con los alumnos y no una persona ajena al instituto.
En cuanto a la forma en que debe darse la información al alumno, la guía recomienda, entre otros puntos: "Ser adecuada a la edad y nivel de conocimientos de los jóvenes; ser veraz, creíble y actualizada; resaltar los aspectos positivos de no consumir, respecto a los negativos de hacerlo; no subrayar excesivamente el riesgo o el peligro del consumo de drogas".
complejo equilibrio. "Se responde a una demanda de años, de necesidad de formación, de tener una herramienta cotidiana y también formas de trabajar en la práctica", explicó la psicóloga Diana Meerhoff.
Con ese sentido se creó el denominado "Espacio Salud", que no son otra cosa que espacios extracurriculares optativos, donde los liceales trabajarán en la modalidad de taller distintos aspectos relacionados con su salud. Los técnicos elaboran los proyectos de acuerdo al perfil del centro educativo y al interés de los alumnos. Este año funcionó como plan piloto y para 2010 prevén extenderlo a todos los liceos.
Temas ligados al comportamiento, los hábitos y los valores son los incluidos en el abordaje. "La autoestima, por ejemplo, es uno de los temas que se trabajan, y que pasa a ser un factor de protección de riesgo al consumo de drogas, pero también a otras temáticas como el embarazo no deseado o la seguridad vial", explicó Meerhoff.
Si bien la curiosidad es un factor no desdeñable, en relación con el uso de drogas los especialistas recuerdan que no es una experiencia que abarque a todos los jóvenes. "La mayoría de los adolescentes no son adictos, ese es un dato que no puede ignorarse", apuntó por su parte la psicóloga Castro.
En ese sentido se desaconseja, por ejemplo, la utilización de testimonios de ex adictos. "Puede pasar a convertirse como en la apología del héroe, el joven puede pensar si a él le pasó y salió bien, a mí también me puede pasar y no me va a ocurrir nada. La psicología del adolescente es muy especial", apuntó Castro.
Por ese motivo la guía elude el tratamiento "patológico" del consumo de drogas. "Eso sería trabajar más desde el susto y no desde la maduración personal", señaló la psicóloga.
Más allá de estas recomendaciones para el abordaje del tema, que incluye fichas para el trabajo en clase, la guía contiene a su vez un minimanual para el tratamiento de casos de intoxicación. "¿Cómo actuar frente a una emergencia vinculada al consumo de drogas?", es el capítulo que contiene una serie de recomendaciones prácticas. Asimismo, la guía tiene un apartado que aborda los distintos tipos de estupefacientes. (Producción: D. Friedmann)
La cifra
54,5% de los liceales consume alcohol en forma habitual según los datos de la Encuesta Nacional de la Junta Nacional de Drogas.
Liceales con fácil acceso a drogas
El alcohol, el tabaco y la marihuana son las drogas más consumidas por los jóvenes, según los últimos datos conocidos a través de la Encuesta Nacional de la Junta de Drogas (JND). El otro dato relevante de la encuesta es la edad de inicio cada vez más temprana en estas modalidades de consumo. Esta encuesta sirvió de base para la elaboración de la guía educativa.
El 54,5% de los liceales consume alcohol en forma habitual, señala la Encuesta. De esta porción tres de cada cuatro han llegado a niveles de intoxicación.
El 9,1% de los estudiantes de enseñanza media consume marihuana en forma habitual. Esta cifra se duplicó en los últimos dos años.
El 22% de los liceales ha desarrollado el hábito de fumar tabaco. En contraste con el uso de marihuana, el de tabaco disminuyó en un 11% con respecto a datos del 2003. Estos son los datos más relevantes del estudio, sin embargo otros componentes del mismo resultan también reveladores.
El nivel de accesibilidad a las drogas es uno de ellos. Por ejemplo, el 46,9% de los estudiantes respondió que obtendría con facilidad marihuana; el 28,8% dijo que encontraría con facilidad cocaína; el 27,8% que podría obtener fácilmente pasta base, y el 11% que lo haría fácilmente con el éxtasis.
Pero tal vez uno de los datos más preocupantes sea el del inicio en el uso de alguna de las drogas. A modo de ejemplo, la encuesta reveló que quienes consumieron pasta base lo hicieron en promedio a los 15 años. Quienes inhalaron pegamento a los 14, tranquilizantes a los 13. La edad pro- medio en el inicio para el alcohol es entre 12 y 13 años.
Un ángulo para cada materia
Ciencias naturales
"El área de Ciencias Naturales se presta especialmente al tratamiento específico del consumo de drogas y sus efectos sobre el organismo. También se incluye entre sus contenidos elementos conceptuales como actitudinales en relación a estilos de vida saludables, organización del tiempo de ocio, etc."
Educación física
"En el área de Educación Física se incluyen contenidos conceptuales relacionados con la salud y las alternativas de ocio. Entre los contenidos actitudinales la mejora de la capacidad de relación con los otros, el trabajo en equipo, la aceptación y respeto de reglas. Se puede abordar desde aquí el valor del deporte de cara al desarrollo integral de la personalidad, la tramitación de fracasos y éxitos, reflexionar acerca de exitismo y competitividad".
Matemática
"Uno de los objetivos del área de matemática es el desarrollo de competencias relativas a la capacidad para tomar decisiones razonadas, sobre estrategias de resolución de problemas. Los contenidos conceptuales referidos al tratamiento estadístico de la información pueden ser utilizados sobre datos de consumo, incidencia de problemas relacionados, etc."
Ciencias Sociales, Geografía e Historia
"Estas áreas posibilitan trabajar los aspectos socioculturales del consumo de drogas de tal forma que los estudiantes puedan comprender los determinantes sociales que se encuentran en la base de esta temática".
Lenguaje"
El uso del Lenguaje como mecanismo básico de comunicación con los otros redunda por ejemplo en una mejora de la asertividad y la resistencia a la posible presión de grupo. El gusto por la lectura y la escritura puede aportar posibilidades de utilización creativa del ocio. Puede trabajarse la influencia de los medios de comunicación, otros temas".
Prejuicios y estigmas
"Por ello, al hablar de drogas es conveniente desdramatizar el tema, pero a su vez, no banalizarlo", recomienda en otro pasaje la guía dirigida a los docentes.