El dólar estadounidense comenzó la semana con un nuevo descenso, el cuarto consecutivo, en un mercado local que contó con una fuerte intervención del Banco Central (BCU) en el lado comprador.
Las compraventas interbancarias se efectuaron a $ 20,576 en promedio, lo que supuso un descenso diario de 0,52%. De esta manera, la divisa acumula una depreciación de 1,08% en noviembre y de 15,50% en 2009.
Por su parte, el Banco República redujo 15 centésimos la cotización al público a $ 20,25 y $ 20,85 en cada punta.
Operadores cambiarios consultados señalaron que el circuito se mostró sumamente vendedor desde la mañana.
Agregaron que el BCU estuvo muy activo desde la mañana comprando dólares, para contrarrestar la presión vendedora.
El volumen de transacciones de la autoridad monetaria fue tal que representó el 84% del total de la operativa por las pantallas de la Bolsa Electrónica (Bevsa). Las compras netas del BCU fueron por US$ 9,20 millones, al tiempo que las transacciones de Bevsa fueron por US$ 10,90 millones.
En tanto, el Central realizó ayer dos tipos de operaciones forward: compras a 365 días y ventas a 90 días de plazo.
En el primer caso, se transaron US$ 3,30 millones con un diferencial de $ 2,36, lo que implicó un tipo de cambio futuro de $ 22,936. En el caso de las ventas, totalizaron US$ 2,30 millones a un precio futuro de $ 21,016, con un spread de $ 0,44.
Comparadas con las transacciones de la semana pasada, ambos diferenciales son levemente inferiores. Esto se debió a que el tipo de cambio spot sobre el que se realizaron tuvo en la víspera un valor menor.
Por otra parte, el circuito cambiario local se vio muy influido, una vez más, por el debilitamiento mostrado por el dólar en los mercados financieros internacionales, dijeron los agentes consultados.
Dicha tendencia se dio en un contexto de fuertes ascensos bursátiles, que alejó a los inversores del refugio del dólar.
En efecto, el euro alcanzó a superar la barrera de los 1,50 dólares, y culminó con un alza de 1% hasta 1,4996 dólares.
En Brasil se dio un descenso de 1,05% a 1,701 reales.
Los commodities se beneficiaron por la caída del billete verde. El oro alcanzó un nuevo máximo de US$ 1.104,2 la onza, mientras que el petróleo WTI subió 2,58 a US$ 79,43 el barril.