CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
Hicieron otro hallazgo paleontológico en Cerro Largo. Son restos de lestodon (perezoso gigante), desaparecido hace 8.500 años, a pocos kilómetros de Villa Noblía y a unos 15 kilómetros del toxodonte descubierto en Sarandí de Aceguá.
Luego del derrumbe de una pared de una represa ubicada a 2 kilómetros de la zona de San Diego, que provocó la bajante del nivel del agua, afloró allí, para sorpresa de los lugareños, varios restos de grandes huesos. Como Daniel Zentena, vecino del lugar, encontró que eran demasiado grandes para tratarse de los mamíferos que él cuida en ese campo, decidió avisar en forma urgente a las autoridades.
Marcos Sosa, encargado de las actividades de arqueología y paleontología del Museo Histórico de Melo, se trasladó al sitio junto al hombre que los halló. Es así que al llegar se encontraron con que la bajante de la represa había sido el factor principal para poder encontrar los restos desarticulados de varios animales pertenecientes a la megafauna del país.
"El yacimiento cuaternario posee alrededor de 200 metros de restos desarticulados, algunos expuestos a la erosión natural del agua la cual hasta hace unas semanas atrás mantenía ocultos", sostuvo Sosa.
Los primeros restos analizados corresponden al perezoso extinto lestodon, originarios en América del Sur, que data de unos 8.500 años atrás.
"También fueron hallados fragmentos de extremidades y vértebras, que fueron destruidas por la erosión, material que viene siendo minuciosamente reconstruido en el museo Histórico por nosotros mismos", señaló Sosa.
A simple vista en esa barranca se pueden ver más de 100 fragmentos de restos fósiles de este período, material que estaba junto a rocas rodadas pertenecientes a la misma era. En el museo de Melo se ha logrado recoger una gran variedad de mamíferos provenientes del Norte de América, entre los cuales se destaca el maxilar superior del mastodonte, fragmentos de las corazas de un gliptodonte y los restos del toxodonte, encontrados casi en el mismo lugar.
ANTECEDENTES. En mayo pasado hubo otros descubrimientos paleontológicos en Cerro Largo. A unos 45 kilómetros de Melo, en el lecho de una cañada que está sin agua debido a la sequía, hallaron los restos fósiles de un toxodonte -un antecesor del rinoceronte- y parte del caparazón de un gliptodonte -una mezcla de tortuga, tatú-mulita y rinoceronte-.
La cifra
8.500 años atrás es la fecha en que desaparecieron los lestodon, que formaban parte de la megafauna de Uruguay.