El mercado del oro, que salió reforzado de la crisis, tiene por delante un brillante futuro, ayudado por un equilibrio de la oferta y la demanda y un apetito insaciable de los ahorristas, afirmaron el lunes participantes en la gran cita anual del sector de los metales preciosos.
Desde la caída de Lehman Brothers hace un poco más de un año, la carrera del oro ha sido impresionante.
El precioso metal `rey` alcanzó en octubre los US$ 1.070,80 en el mercado al contado y batió su récord histórico establecido en la primavera boreal de 2008 de US$ 1.032,70 la onza.
Desde entonces no ha vuelto a bajar de los US$ 1.000 y registra un alza del 20% en lo que va del año.
"No está mal para una reliquia bárbara", bromeó Mark Lynam, máximo dirigente del tercer productor mundial de oro AngloGold Ashanti, uno de los oradores estrella de la décima conferencia del mercado londinense de los metales preciosos, el London Bullion Market, que se celebra este lunes y martes en Edimburgo (Escocia).
Según él, "las perspectivas del oro, aunque difíciles de predecir a corto plazo, son muy sanas".
Los factores favorables son múltiples, empezando por la producción minera, en declive desde el año 2000 debido a una disminución del rendimiento de las minas, la falta de nuevos filones y un aumento de los costes que desanima a los inversores.
AFP