Bruselas | Los dirigentes de los 27 países de la Unión Europea abrieron ayer en Bruselas una cumbre llamada a superar sus divisiones sobre cómo financiar la lucha contra el cambio climático y ratificar de una vez por todas el Tratado de Lisboa. El documento prevé mecanismos para la agilización de las resoluciones del Parlamento y crea las figuras de Presidente del Consejo Europeo y Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.
Los líderes aceptaron las exigencias del presidente checo Vaclav Klaus para firmar el Tratado, allanando la vía para la entrada en vigor de un texto que les proporcionará al fin un presidente estable. Es por eso que en la cumbre se instaló -fuera de la agenda oficial- la discusión sobre quiénes ocuparán los dos cargos que se creen, que se harán efectivos dentro de unos nueve meses.
El principal candidato para ocupar el cargo de presidente es el ex primer ministro británico Tony Blair. Por ahora, su oponente es el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker
En lo que respecta al cambio climático, el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt pidió generosidad a los dirigentes europeos y solicitó a EE.UU., Japón y otras potencias que aporten fondos. La UE pidió también a otras naciones ricas que reduzcan en un 20% sus emisiones de carbono para el 2020. Desea, además, reducir las emisiones aéreas en un 10% y las marítimas en un 20%. AFP Y AP