Parece que algo de cordura empieza a aparecer en torno a las irregularidades denunciadas y constatadas en el Hospital Maciel y su tercerizado servicio de limpieza. El Director el nosocomio, Daniel Parada, sería finalmente separado del cargo, una sanción administrativa que parecía de "cajón" luego del terminante dictamen del Tribunal de Cuentas.
Ahora se suman la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y el propio ministerio de Salud Pública, que tanto lo defendió en un principio pero que parece que ha quedado superado por las indagaciones posteriores. Más allá de lo que finalmente dictamine la justicia, el inminente relevo del director -anunciado para después del acto electoral del domingo- aparece como algo lógico, aunque excesivamente demorado.