Los EE.UU. enfrentan escasez de vacunas contra la gripe a h1n1

Demora. Prometieron 120 millones y hay 13 millones; reclamos de gente

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WASHINGTON | AP Y AFP

Las autoridades estadounidenses de Salud informaron sobre la escasez de la vacuna contra la gripe A H1N1 en EE.UU. Pese a que el gobierno federal prometió originalmente 120 millones de dosis para estas fechas, sólo han llegado 13 millones.

En momentos en que los nerviosos estadounidenses piden ansiosamente la vacuna, la producción está retrasada en varias semanas, y las autoridades de Salud dicen que la demora se debe a la presión que enfrentan las compañías farmacéuticas para producirla en momentos en que también elaboran la vacuna contra la gripe estacional, y también por un proceso lento y anticuado basado en millones de huevos de gallina.

Además han habido otros cuellos de botella: las fábricas que colocan el precioso líquido dentro de jeringas enfrentan una enorme acumulación de trabajo retrasado. Y el gobierno mismo se retrasó en desarrollar los exámenes requeridos para evaluar cada lote antes de que se autorice su uso.

La secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, señaló a la comisión de Seguridad Interior del Senado que en la actualidad no hay suficientes vacunas contra la gripe A H1N1 para inocular a todos los estadounidenses que lo deseen.

"Ahora estamos en un punto en que la demanda supera la producción", señaló Sebelius a los legisladores preocupados por la expansión de la enfermedad potencialmente mortal y muy atentos a la respuesta del gobierno.

La secretaria de Seguridad Interior estadounidense, Janet Napolitano, declaró a la cadena CNN que los fabricantes de la vacuna "se pondrían al día (con la demanda) hacia diciembre".

Al menos 4.735 personas murieron como consecuencia del contagio de la gripe H1N1 desde abril, cuando se inició el brote, afirmó la OMS.

Se desconoce el efecto que tendrán las demoras en el curso que seguirá el brote, en parte porque los científicos no pueden decir con ninguna certidumbre qué tan peligroso es el virus, qué tan fácilmente se extiende, o si mutará en una forma más letal.

"Estamos en esta carrera contra el virus, y sólo la Madre Naturaleza sabe cuántos casos van a producirse en las próximas seis a 10 semanas", dijo Michael Osterholm, experto en vacunas en la Universidad de Minnesota.

Mientras tanto, muchos estados han tenido que postergar las vacunaciones masivas. Las clínicas en diversas partes del país que lograron obtener dosis de la vacuna se han visto saturadas de trabajo. Y los médicos están siendo bombardeados con llamadas de padres preocupados y enojados.

"Nadie la tiene", dijo Ann Marie O`Connor, que esperó más de cuatro horas para recibir la vacuna en Rockville, Maryland, haciendo fila con sus dos niños pequeños y aproximadamente otras 1.000 personas. Las autoridades de Salud "dijeron que las inyecciones estarían aquí para principios de octubre. Pero ¿dónde están?"

Las autoridades federales aconsejan tener paciencia, diciendo que a la larga deberá haber suficientes cantidades de ambas vacunas para todos.

"Desearíamos tener mejores formas de producir vacunas en forma perfectamente predecible, pero con frecuencia así es como suele ir la producción de vacunas contra la influenza", dijo la doctora Anne Schuchat, de los CDC.

Campaña en España e Inglaterra

La vacuna contra la gripe A H1N1 comenzará a administrarse en España el 16 de noviembre a los grupos de riesgo, anunció ayer la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez. Al grupo de riesgo al que las autoridades "recomiendan" vacunarse pertenecen las embarazadas, los enfermos crónicos a partir de los seis meses, los trabajadores sanitarios y los empleados de servicios esenciales, precisó la ministra en conferencia de prensa.

Gran Bretaña, el país europeo más afectado por la gripe A H1N1, lanzó el miércoles su campaña nacional de vacunación que debería cubrir inicialmente a unos 11 millones de personas. "Para las personas que están en riesgo y el personal sanitario empezamos el proceso de vacunación inmediatamente", declaró el primer ministro británico, Gordon Brown, ante la Cámara de los Comunes.

El programa, que debería afectar a 11 millones de personas prioritarias, empezó con la inmunización en hospitales del personal que trabaja en primera línea con los enfermos y los pacientes. AFP

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