THE ECONOMIST
En otros tiempos fue el juguete de los yuppies ricos, pero la telefonía móvil evolucionó en pocos años hasta convertirse en la herramienta que potencia las posibilidades económicas de las personas más pobres del planeta.
Estos teléfonos compensan la infraestructura inadecuada, como pueden ser caminos en mal estado y servicios de correo lentos, al permitir que la información circule con libertad, haciendo que los mercados sean más eficientes e impulsando a los emprendedores. Todo ello tiene impacto directo en el crecimiento económico: diez teléfonos adicionales cada 100 personas en un país en vías de desarrollo impulsan el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 0,8 puntos porcentuales, de acuerdo con el Banco Mundial. Hasta en África, cuatro de cada diez personas ahora tienen un teléfono móvil.
Mientras juega con su bisnieto en su casa de Bukaweka, una aldea en la zona este de Uganda, África, Mary Wokhwale señala el entorno. "Mi teléfono celular fue mi medio de vida", indica. En 2003, Wokhwale fue una de las primeras 15 mujeres en Uganda en convertirse en operadores telefónicos de una aldea. Gracias a un crédito de microfinanzas, tuvo la posibilidad de comprar un teléfono móvil básico y una antena colocada en una azotea para asegurar una señal confiable. Así comenzó su negocio de vender comunicaciones telefónicas a otros habitantes de la aldea, logrando una pequeña ganancia con cada llamada. Eso le permitió pagar el crédito y comprar un segundo teléfono. Los ingresos de la venta de comunicaciones le dieron la posibilidad de instalar un negocio de venta de cerveza, abrir un comercio de música y video y ayudar a los integrantes de su familia a pagar por la educación de los chicos. El volumen del negocio cayó un poco en los últimos dos años, a medida que los precios de los celulares declinaron y muchos pudieron tener su propio teléfono. Pero, la vida de Wokhwale se transformó.
Ella prosperó porque tener la capacidad de hacer y recibir llamas telefónicas es tan importante que hasta los más pobres están dispuestos a pagar por el servicio. En lugares con comunicaciones terrestres precarias y escaso servicio de trenes, los teléfonos móviles pueden sustituir a los viajes, permitir más rápido y fácil acceso a la información de precios, así como a los operadores el acceso a mercados más amplios, impulsar emprendimientos y, en general, facilitar los negocios.
El motivo por el cual los celulares son tan valiosos para las personas en el mundo pobre es que proveen acceso a las telecomunicaciones por primera vez, en lugar de ser simplemente un auxiliar portátil de las líneas existentes de telefonía fija, como ocurre en el mundo rico. "Para las naciones ricas fue creciendo, aquí es revolucionario", dice Isaac Nsereko, de MTN, el mayor operador telefónico de África.
En 2000, los países en vías de desarrollo representaban alrededor de la cuarta parte de los 700 millones de teléfonos móviles en el mundo. A comienzos de 2009, su participación creció hasta las tres cuartas partes del total, que para ese momento ya aumentó a más de 4.000 millones. Esto no significa que esta cantidad de personas tenga teléfonos móviles, debido a que tanto en países ricos como pobres, algunos poseen varios celulares o tarjetas SIM (módulos de identidad). Carl-Henric Svanberg, jefe ejecutivo de Ericsson, el mayor fabricante de aparatos para redes de telecomunicaciones, reconoce que el número actual de personas con celulares está cerca de los 3.600 millones.
Pero, es difícil obtener cifras precisas, en gran medida, debido al continuo y rápido crecimiento del número global de abonados. En lo que va del año se incorporaron en India 128 millones de nuevos suscriptores, 89 millones en China y 96 millones a lo largo de África, de acuerdo con TeleGeography, una consultora de telecomunicaciones. Las cifras también tuvieron rápido aumento en Indonesia, Vietnam, Brasil y Rusia. China es el mayor mercado mundial de telefonía móvil, con más de 700 millones de abonados. India agrega el número más alto cada mes: 15.6 millones sólo en marzo. África es el continente con la mayor tasa de crecimiento de clientes. Debido a que los mercados del mundo desarrollado están saturados, los habitantes pobres de las zonas rurales en lugares en vías de desarrollo representarán la mayor parte del crecimiento en los próximos años. El total llegará a 6.000 millones para 2013, y la mitad de los nuevos usuarios estará en India y China, según GSMA, un grupo del sector de comunicaciones.
TRANSFORMAción. Tres tendencias en particular están remodelando el paisaje de las telecomunicaciones. La primera es el uso amplio de los teléfonos móviles en los países en vías de desarrollo, que fue acompañado por el surgimiento de operadores móviles locales en China, India, África y Medio Oriente, que igualan o exceden en tamaño a las empresas de Occidente. Estos operadores desarrollaron nuevos modelos de negocios y estructuras industriales que les permiten tener ganancias atendiendo a clientes que gastan poco y por los que las empresas occidentales no se preocuparían. Los operadores indios señalaron el camino y en algunos aspectos de su modelo -que se basa en subcontratos con otras empresas en materia de información de tecnología, redes móviles y atención del cliente que deja a la firma, como es el caso de Bharti Airtel, concentrada en marketing y estrategia- ahora es adoptado por operadores en otros países, tanto ricos como pobres. El modelo provee nuevas oportunidades, en especial a los operadores indios. La diseminación de este modelo podría ayudar a poner a los teléfonos móviles al alcance de un número más grande de personas pobres.
La segunda tendencia es el surgimiento de las dos principales empresas chinas fabricantes de equipos de telecomunicaciones, Huawei y ZTE, que entraron en la etapa global en los últimos cinco años. En un principio desdeñadas como productoras de bajo costo y baja calidad, ahora tienen creciente reputación por calidad e innovación, lo que provocó una crisis entre las empresas occidentales fabricantes de equipos.
La víctima más reciente fue Nortel, que en un tiempo fue la empresa más valiosa de Canadá, y dio quiebra en enero. Debido a que desde hace tiempo se concentran en los mercados emergentes, Huawei y ZTE están en buena posición para expandir su participación en el mercado a medida que las cifras de abonados siguen creciendo y las redes son mejoradas, pasando de tecnología de segunda generación (2G) a tercera generación (3G).
La tercera tendencia es el desarrollo de nuevos servicios que van más allá de las comunicaciones con voz y los mensajes de texto. En los países ricos, la mayoría de esos servicios giraron en torno de cosas triviales como son la descarga de música y juegos. En los pobres, servicios de datos como el asesoramiento agrícola basado en telefonía, atención de la salud y transferencia de dinero, pueden proveer enormes beneficios económicos y de desarrollo.
DIVERSIDAD. Los nuevos usos de la telefonía móvil pueden impulsar otra ola de desarrollo en distintas zonas del mundo. Ello puede verse en África. En un campo en las cercanías de la aldea de Bunwambu, en el este de Uganda, rodeado de bananeros, Frederick Makawa está pensando en cultivar tomates. Él quiere hacer los plantíos lo antes posible, pero, las temporadas apropiadas para el cultivo están cambiando, por lo que le preocupa la sequía o súbitas inundaciones. Michael Gizamba, un operador telefónico local, le ofrece ayuda mediante el uso de un sistema de información agrícola. Envía un mensaje de texto solicitando el pronóstico del tiempo de la temporada para la región. En poco tiempo, recibe la respuesta, que indica que en el mes siguiente habrá lluvias moderadas. Makawa decide plantar los tomates.
El sistema de información conocido como Amigo del Agricultor, se lanzó en junio. Es una acción conjunta de MTN, Google y el laboratorio de la Fundación Grameen, que no sólo difunde información sobre la agricultura, sino también provee datos referidos a la salud y los mercados.
Hay otros ejemplos. El operador indio, Tata Consultancy Services, ofrece un servicio denominado mKrishi, que permite a los agricultores enviar consultas y recibir un servicio personalizado. Nokia, el mayor fabricante de teléfonos móviles, lanzó su propio servicio de información -Nokia Life Tools-.
Los servicios de ayuda a los agricultores fueron adoptados con mayor amplitud en China, donde China Mobile lo ofrece en conjunto con el Ministerio de Agricultura, como parte de su penetración en las zonas rurales. El servicio envía 13 millones de mensajes por día y tiene 40 millones de usuarios.
Los celulares también son usados en la atención de la salud. Textos de alerta pueden ser enviados a todos en una zona específica para advertir sobre el VIH, así como otros mensajes a pacientes para ayudarlos a recordar que deben tomar los medicamentos. También pueden usarse con la finalidad de reunir información sobre salud en un trabajo de campo con mayor rapidez y precisión que los registros de papel. Y teléfonos con cámara son usados para enviar imágenes a especialistas y obtener un diagnóstico.
Celular PROPIO. ¿Cuánto tiempo transcurrirá hasta que todos los habitantes de la Tierra tengan un teléfono móvil? "Parece muy probable que la teledensidad celular móvil superará el 100% en la próxima década", indica Hamadoun Touré, secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, un organismo creado en 1865 para regular las comunicaciones en el mundo. La teledensidad móvil (el número de teléfonos cada 100 habitantes) superó el 100% en Europa Occidental en 2007, en tanto muchos países en vías de desarrollo siguen el mismo camino. Sudáfrica superó la marca del 100% en enero, en tanto Ghana llegó al 98% en ese mes y Kenia y Tanzania se espera que logren el 100% para 2013.
Las tasas actuales de crecimiento indican que dentro de cinco años todo el que quiera tener un celular lo tendrá. Las redes 3G que son capaces de tener rapidez de banda ancha, serán usadas hasta en los países en vías de desarrollo. Las redes 4G, que son aún más rápidas, se difundirán con celeridad en muchos países.
¿Después qué? Touré señala que la próxima tarea será asegurar que todo el que quiera pueda usar la tecnología móvil para acceder a Internet. Como muchos otros en el sector, pronostica que eso se logrará mediante el uso de laptops de bajo costo o netbooks, conectados a Internet a través de redes móviles. Algunos expertos sostienen que la banda ancha móvil será el fenómeno global.
Mientras, la caída de precios y el menor tamaño de los laptops, así como el potencial en crecimiento de los teléfonos móviles, parecen estar convergiendo en una nueva serie de aparatos que combinan el poder y la versatilidad de una computadora con la facilidad movible del teléfono.
Los netbooks ya cuestan solo US$ 200, lo que los hace accesibles para ser entregados sin cargo en contratos de largo plazo de banda ancha móvil en algunos países. Parecería que los celulares son la avanzada de las redes móviles de banda ancha que extenderán el acceso a Internet a toda la humanidad.
Las cifras
98% De las personas que viven en Ghana tienen celular. En tanto, Kenia y Tanzania esperan superar el 100% antes de 2013.
200 Son los dólares que cuesta una netbook en varios países del primer mundo; en otros se regalan con contratos de banda ancha.
Plata se cambia por "dinero móvil"
El auge de la telefonía móvil anuncia una nueva oportunidad: el dinero móvil, que permite que el efectivo viaje tan rápido como un mensaje de texto. A lo largo del mundo en vías de desarrollo, hay comercios donde la gente puede comprar vouchers con un límite de crédito. Los servicios de dinero móvil permiten que estos pequeños minoristas actúen de manera similar a la sucursal de un banco. Pueden recibir el dinero en efectivo y, mediante el envío de un tipo especial de mensaje de texto, acreditarlo a la cuenta de dinero móvil del cliente. Esa persona puede transferirlo a otros usuarios registrados, quienes pueden retirarlo al concurrir a uno de los comercios. También puede enviarse dinero a personas que no son usuarios registrados: reciben un mensaje de texto con un código, que puede ser canjeado por dinero.
Por ejemplo, se puede comprar un voucher por el monto que se desea transferir, llamar al operador telefónico local o al comerciante, y leerle el código. El crédito será aplicado al teléfono del comerciante, quien le entregará el dinero en efectivo a la persona indicada, con el descuento de una comisión de 10% a 20%.
Incluso, algunas empresas decidieron establecer sistemas de pagos móviles que permiten que el dinero sea transferido de un usuario a otro por teléfono. Una vez que la persona se registró, puede introducir dinero en el sistema, mediante el pago en efectivo a un agente, quien acredita el monto a la cuenta móvil correspondiente. La persona puede retirarlo, concurriendo a otro agente, que verifica si hay fondos suficientes antes de debitarlo de la cuenta y entregar el efectivo.
El ejemplo más exitoso de dinero móvil es M-PESA, lanzado en 2007 por Safaricom, de Kenia. Tiene casi siete millones de usuarios, no está mal para un país de 38 millones de habitantes, de los cuales 18.3 millones tienen celulares. M-PESA se hizo popular entre los jóvenes migrantes que enviaban dinero de retorno a sus familias en las zonas rurales.
Sin embargo, las autoridades reguladoras temen que los esquemas pueden ser objeto de abuso por estafadores y lavadores de dinero. En algunos países, el dinero móvil se bloqueó porque los operadores carecen de licencias bancarias y sus redes en comercios no cumplen con las normas de una sucursal. THE ECONOMIST