MatÍas Castro
En un año en que el cine de acción y entretenimiento se ha llenado de efectos especiales agresivos, decorados con bombardeos de efectos de sonido y con fuertes bandas de sonido de fondo, un estreno como El transportador 3 llega como un poco de aire fresco. No es que se trate de una película original ni mucho menos, pero es una muy divertida tercera parte de una serie que empezó sin ser demasiado atractiva.
Jason Statham no es Bruce Willis, obviamente, pero lo hace bastante bien a la hora de meterse en una historia hecha con el criterio de la vieja escuela del cine de acción (una escuela que, en realidad, es de hace una década atrás). Hay mucha pelea física, un guión más o menos funcional para que se generen muchas escenas de acción y persecución adrenalínicas y, cosa nada despreciable, hay bastante humor. Y el incambiable gesto de fastidio y mal humor de Statham ayuda mucho a esto, especialmente en escenas en que se enfrenta con cinco o seis tipos enormes y les rompe los dientes a todos, por supuesto.
El actor británico no es el tipo más versátil del mundo, pero ¿cuántas estrellas de acción lo son? Es probable que de haber entrado al cine en los años ochenta, durante los años de oro del cine de acción con protagonistas musculosos, hubiese tenido una carrera más impactante. Pero no le ha ido mal dentro de ciertos límites. Al menos está dentro de dos series menores pero con cierta repercusión, como ésta, pergeñada por el francés Luc Besson, y la estadounidense Crank.
Tal vez tenga que ver con su origen francés, o con el presupuesto invertido, pero mientras Hollywood inunda todo de tecnología digital, Besson se jugó más por hacer una historia simple, poner un truco para disparar el suspenso, agregar metralletas, varios chistes y hacer que el protagonista corra desesperado y se dé unos cuantos golpes.
El transportador 3
Ficha
Francia 2008. Título original: Transporter 3. Director: Olivier Megaton. Guión: Luc Besson, Robert Mark Kamen. Música: Alexandre Azaria. Montaje: Camille Delamarre. Elenco: Jason Statham, Natalya Rudakova, Francois Berléand.
Atención a...
Louis Leterrier, el director de las primeras dos películas (aunque no dueño de la serie ni mucho menos), había dicho que junto a Statham siempre habían hablado de que su personaje era, en el fondo, homosexual. Eso cambia en esta película, y no es necesario adelantar cómo. El cambio de director cambió también el guiño interno.