REBAR
Luego de la nota de tapa que publicara "Sábado Show" en edición del 29 de agosto ppdo., no volví a tener información alguna que confirmara o desmintiera las declaraciones de Moria Casán, respecto de los planes que se propone desarrollar en Uruguay el próximo verano. La reina de los escenarios revisteriles de allende el Plata, parece dispuesta a comprar casa o apartamento en la rambla montevideana -no particularizó en qué punto de la franja playera- a objeto de aliviar con nuestra brisa estival, el duro trajín que le impone la noche porteña, bajo cuyo manto -según jura el tango- dichas y llantos muy juntos van... aunque, en el caso de Moria, se agregan atractivos nocturnos varios mediante otras formas de juntarse siempre divertidas.
Como la temporada veraniega se iniciará en las diez de últimas del gobierno del Frente Amplio, sería prudente que las actuales autoridades pertinentes fueran considerando la perspectiva de ese traslado vacacional de la diva de los plumajes que nada ocultan y todo muestran, quien repetidamente ha exhibido la amplitud de su frente como para que se tomen medidas ante el real volumen de su temporada entre nosotros.
Personalmente, sospecho que, hasta el momento, sólo las empresas inmobiliarias se habrían interesado por preparar ofertas especiales para compra o arrendamiento, al alcance de las manazas de Moria. Por ejemplo: "Apartamento de lujo en plena rambla de Pocitos. Hermosa y espaciosa terraza frente al mar, con baranda reforzada para sostener -cual graciosa repisita- cualquier exceso pectoral femenino". Pero, al margen de ese interés, no veo que en esferas oficiales -especialmente las municipales- se haya prestado atención al anuncio, captando la verdadera dimensión del acontecimiento para proceder en consecuencia.
Si la señora Casán, con aquel programa de la televisión argentina ("A la cama con Moria") convocaba auditorios masculinos multitudinarios, no quiero imaginar qué ocurriría si un día cualquiera saliera a la terracita de marras y, suelta de cuerpo, pero muy suelta, ordenara: "A la rambla con Moria". Se produciría una conmoción de tan tremendas proporciones en la pasarela ramblense, que las actuales caravanas automovilísticas de los presidenciables, todas juntas, al lado de aquel espectáculo parecerían un juego de autitos del Parque Rodó.
El señor Intendente -obtenida que fuere la aprobación de Adeom, que en todo se mete- debería tomar cartas en el asunto y rodearse de los especialistas (que ha de tenerlos, porque en la IMM debe haber, prolijamente "matriculados", expertos en recibimientos a Moria Casán) que mejor puedan asesorarlo, para adoptar precauciones frente a un posible colapso en el tránsito ante el arribo de la dama: la dependencia municipal correspondiente tendría que estudiar, desde ya, los cambios y desvíos en el recorrido habitual de los vehículos de transporte colectivo que frecuentan las inmediaciones de la zona operativa de la vedette, a quien estoy adelantándole mi más cordial bienvenida.
Sin duda, ésta sería la gran pegada: no podría haber una mejor atracción de verano.