Susan Atkins
Condenada a cadena perpetua por el asesinato de siete personas, entre ellas, la actriz embarazada Sharon Tate, ocurrido 40 años atrás, Atkins (61) murió en una cárcel de California a causa de cáncer cerebral. Fue una fiel integrante de la secta de Charles Manson a quien llamó "Jesucristo" durante el juicio, que duró nueve meses y la condenó a cadena perpetua. En los 38 años que estuvo en prisión, Atkins presentó varias solicitudes de clemencia que fueron rechazadas. Murió arrepentida y convertida al cristianismo.
Susan Atkins, una de las más fieles seguidoras de la secta liderada por Charles Manson, que cometió asesinatos atroces en 1969, falleció el jueves de noche en una prisión de California. Tenía 61 años; un tumor cerebral le causó la muerte. Cuarenta años atrás, Atkins admitió que fue ella quien apuñaló a la actriz Sharon Tate, de 26 años, esposa del director de cine Roman Polanski, que estaba embarazada de seis meses. Tate fue una de las siete personas asesinadas en agosto de 1969, en dos residencias de Los Angeles durante una orgía sangrienta del culto de Manson.
En el juicio, Atkins argumentó que estaba bajo los efectos del LSD en el momento del asesinato, pero no mostró arrepentimiento hasta una revisión de su condena años después. Según explicó la propia Atkins a las autoridades en 1993, Tate rogó a sus asesinos que dejaran con vida al bebé que esperaba, y ella le respondió que no iba a tener misericordia.
DEMENCIA. Desde 1971, Atkins cumplía su condena a cadena perpetua. Una vez en prisión, ella presentó una denuncia contra Manson y en 1974 se convirtió al cristianismo, inspirada por la correspondencia que mantenía con otra integrante de la secta de Manson conocida como La Familia. En 1993, durante una audiencia, Atkins declaró que "es casi imposible comprender la demencia, y así es como vivía yo, en la demencia", dijo arrepentida.
EN PAZ. "Susan falleció en paz, rodeada por sus amigos y seres queridos y por el increíble personal del Centro Cualificado de Enfermería de la Prisión Central de Mujeres de California", comunicó su marido -el abogado James Whitehouse- por e-mail.
"Sus últimos momentos conscientes los pasó con su esposo y con su hermano, y sus últimos susurros fueron `Amén`. Nadie en la faz de la Tierra ha trabajado tan duro como Susan para corregir un error incorregible", agregó su marido.
El 2 de septiembre Atkins perdió su última solicitud de libertad condicional, y fue llevada ante la Junta en una camilla donde durmió durante la mayor parte de la audiencia, despertando hacia el final de la misma para recitar el Salmo 23 con ayuda de su esposo. Pero sobrevivientes de las víctimas de los célebres asesinatos Tate-LaBianca argumentaron en contra de su liberación.
Atkins es la primera persona que fallece de las que fueron condenadas por esos homicidios. Manson y otras tres personas involucradas en los asesinatos: Patricia Krenwinkel, Leslie Van Houten y Charles "Tex" Watson, siguen presos con sentencias de cadena perpetua.
Terry Thornton, vocero del Departamento de Correccionales de California, señaló que al momento de su fallecimiento, Atkins era la mujer con más años en prisión en California.
Además de Tate, sus otras víctimas fueron el peluquero de celebridades Jay Sebring, la heredera de un emporio de café, Abigail Folger, el realizador cinematográfico Voityck Frykowski, un amigo del guardia de seguridad de Tate, Steven Parent, y los propietarios de almacenes Leno y Rosemary LaBianca. Atkins fue declarada culpable junto con Manson de otro homicidio, el del músico Gary Hinman, en julio de 1969.
(El Pais De Madrid y AP)