Guillermo Zapiola
Una joven provinciana y su pequeño hijo llegan a Madrid, dejan atrás un pasado problemático, conocen a otra gente y enfrentan nuevos conflictos. A cierta altura, un atentado terrorista alterará alguna de esas vidas.
Esa es una manera, seguramente insuficiente, de describir este film español ganador de tres Goyas, incluyendo los de mejor película y mejor director. Segundo largo (el anterior fue Las horas del día) del realizador Rosales. La soledad aparece estructurado en cuatro capítulos y un epílogo que recogen, fundamentalmente, fragmentos de la vida de dos mujeres y sus respectivas familias. Las historias apenas se entrecruzan, pero el conjunto va entretejiendo un cuadro que es a la vez diverso y el mismo: el empeño por salir del propio aislamiento, las dificultades de la convivencia, los conflictos recurrentes que amenazan las relaciones entre los distintos personajes, la incomunicación.
Una de las habilidades del director y colibretista Rosales radica en el sabio retrato de personajes cotidianos, la aparentemente facilidad (que cualquiera que haya hecho cine sabe que nunca es tal) para un diálogo fresco y espontáneo donde se dicen cosas importantes sin insistir sobre ello y casi sin que se note. La pulcra puesta en escena, simple y a la vez pensadísima, el cuidadoso manejo de los tiempos y los espacios, y el rendimiento de un elenco que contribuye al aire de autenticidad general, dan lugar a uno de los films más interesantes del reciente cine español.
La soledad
ficha
España 2007. Título original: La soledad. Dirección: Jaime Rosales. Guión: Jaime Rosales, Enric Rufas. Fotografía: Óscar Durán. Música: Nino Martínez. Intérpretes: Sonia Almarcha, Petra Martínez, Miriam Correa, Nuria Mencía, María Bazán, Jesús Cracio, Luis Villanueva, Luis Bermejo.
atención a...
...el uso del "split screen" (la pantalla partida en más de una imagen) que sirve para mostrar el aislamiento de unos personajes que hablan y conviven en un mismo espacio pero cuya realidad está casi permanentemente afectada por la distancia emocional.