Un avión no identificado, en una trayectoria de vuelo irregular, será interceptado este mediodía por una aeronave de la Fuerza Aérea Uruguaya que lo obligará a identificarse y a aterrizar en el aeropuerto más cercano.
Esto no es un ejercicio de adivinación, sino un movimiento de práctica que los militares realizarán hoy, desde el aeródromo de Melilla, donde tiene asiento el Escuadrón Aéreo Nº 7 (Observación y Enlace).
Se trata de "detección, identificación e intercepción sobre vuelos irregulares simulados, a fin de adiestrar en dichas operaciones al personal y las unidades de vuelo intervinientes y establecer procedimientos, tácticas y técnicas para el tratamiento y seguimiento de la información referida a los tráficos irregulares", informó ayer la Fuerza Aérea Uruguaya en un comunicado.
En el ejercicio, "los aviones asignados como interceptores realizarán intercepciones simuladas adoptando los procedimientos operativos internacionales y se ejecutarán sin munición a bordo, en horarios diurnos y en condiciones de vuelo visual".
Los periodistas invitados a cubrir la operación ocuparán asientos en los aviones que sean utilizados como "blancos".
La principal preocupación del tránsito aéreo irregular en el espacio aéreo uruguayo es el tráfico de droga. Hay zonas donde aun no existe cobertura de radar permanente.