MIAMI | El huracán Jimena tocó tierra ayer, en la Península de Baja California, con vientos cercanos a los 140 kilómetros por hora. La tempestad había arrancado ya algunos tejados y derribado postes eléctricos, aunque también trajo la bendición de las lluvias a un estado afectado por la sequía. El Centro Nacional de Huracanes en Miami informó que el vórtice de la tormenta tocó tierra entre Puerto San Andresito y San Juanico.
Los vientos han amainado, respecto de los 240 kph observados el martes, que colocaron a Jimena en la categoría 4. El Centro de Huracanes informó que se espera que la tempestad se debilite más mientras pasa por la península, donde viven unas 3,5 millones de personas.
Jimena dejó en Puerto San Carlos fuertes daños materiales como la destrucción de decenas de viviendas, negocios y postes de luz y teléfono. Las autoridades prepararon refugios para albergar a 29.000 personas y alertaron que la pesca, principal recurso, se verá afectada por un mes. AFP y AP