La Comisión Interamericana de Derechos Humanos nos pegó flor de rezongo por mantener un sistema penal donde se priva de la libertad a las personas, a veces por mucho tiempo, antes de que tengan una sentencia que los condene como responsables de determinados ilícitos.
Ese régimen no es imputable exclusivamente a este gobierno. Viene de antes y muy pocos se habían preocupado por cambiarlo hasta que nos sentaron en el banquillo de los acusados en el escenario internacional.
Lo que sí es imputable a este gobierno, porque ha contribuido a hacer más penoso aún el lento proceso penal uruguayo, es la cómplice demora del Ministerio de Educación y Cultura en proveer de titulares a las fiscalías vacantes, tal cual le ha solicitado hasta aburrirse el Fiscal de Corte.