Los integrantes de la directiva de la Bolsa de Valores (BVM) se fueron ayer de un encuentro con el superintendente de Servicios Financieros del Banco Central (BCU), Jorge Ottavianelli, con la misma preocupación con la que habían llegado.
El presidente y el vicepresidente de la BVM, Ángel Urraburu y Eduardo Maiorano, se reunieron ayer con Ottavianelli y el Intendente de Supervisión Financiera del BCU, Juan Pedro Cantera, para expresarles la preocupación de la entidad por un proyecto de regulación del Central que abarca a agentes financieros.
Ottavianelli les manifestó que está abierto el período de consulta de la nueva normativa y que deben enviar por escrito las sugerencias de cambios. "A lo único que se comprometió es a que antes de decidir va a contactarse con nosotros", señaló Maiorano a El País.
Tras la reunión, "seguimos muy preocupados. Estamos en alerta porque muchos socios no podrían subsistir si la norma se aprueba tal como está", agregó.
Algunos operadores señalaron a El País que si no cambia la normativa propuesta, "la Bolsa como tal puede desaparecer".
Por eso, la BVM ya tiene elaborados los puntos que va a proponer cambiar. En ese sentido, Maiorano dijo que uno de los aspectos que más los preocupa es el de constituir una garantía a favor del BCU por US$ 170.000 mínimo. Eso dejaría fuera del mercado a varios corredores.
Ante ello, la BVM propondrá que se pueda "prendar en favor del BCU" el propio cargo de corredor, indicó. Éste se puede rematar y tiene un valor que oscila entre US$ 100.000 y US$ 115.000.
Otro punto complicado para la Bolsa es que los empleados de correduría que trabajan con público deben rendir exámenes internacionales.
"Nosotros pedimos que se puedan hacer cursos en universidades locales como la de Montevideo o la ORT que los tienen", agregó Maiorano.
Las propuestas respecto a la nueva regulación que está en etapa de consulta -y que abarca a otros agentes financieros también- podrán entregarse hasta el 4 de septiembre.