La obsesión por los perros parece apoderarse del sector mayoritario del Frente Amplio. Primero fue Fernández Huidobro, quien irritado con las idas y venidas en torno a la reelección de Vázquez, dijo hace unos meses que él no se hacía el "perro homosexual". Tanto asombro generó la declaración del senador que se le pidieron aclaraciones por lo que debió detallar ciertas costumbres caninas, poniendo cara de circunstancias para que se comprendiera su exabrupto. Ahora, su líder, José Mujica, con su habitual insolencia también apeló a la imagen del mejor amigo del hombre para salirle al cruce a Jorge Larrañaga a quien calificó de "perro faldero". ¿Esto de usar ejemplos perrunos será otra estrategia tupamara? Si así es, para enfrentarla conviene recordarles un viejo refrán: "perro que ladra no muerde".