Castel Gandolfo
Los campos de concentración Nazis son "símbolos extremos de la maldad`` y del infierno en la Tierra, señaló ayer Benedicto XVI.
El papa, que se vio obligado a sumarse a las juventudes hitlerianas, recordó a dos santos que murieron en el campo de concentración de Auschwitz.
"Los campos de concentración nazis, como cualquier otro campo de exterminio, pueden ser considerados símbolos extremos de la maldad``, señaló.
Son un símbolo del "infierno que llega a la Tierra cuando el hombre olvida a Dios y lo reemplaza, usurpando su derecho a decidir entre el bien y el mal para otorgar la vida y la muerte", dijo Benedicto XVI a los peregrinos congregados para su oración tradicional del Angelus en Castel Gandolfo.
El pontífice recordó a dos personajes del siglo XX que fueron canonizados por su predecesor, el papa Juan Pablo II: Edith Stein, una monja carmelita de ascendencia judía que fue asesinada en el campo de Auschwitz y convertida en santa en 1998, y Maximilian Kolbe, un fraile franciscano polaco que fue convertido en santo en 1982 por haberse sacrificado en el campo de exterminio para que un padre de familia pudiera vivir. AP