Hollywood insiste con la tendencia a producir nuevas versiones de algunos de sus títulos clásicos, en algunos casos en variantes bastante insólitas.
Una de ellas es El capitán Blood, aventura de capa y espada que protagonizare en 1935 Errol Flynn bajo la dirección de Michael Curtiz, y que ahora se convertirá en una película de ciencia ficción: la historia del médico convertido en pirata se desarrollará en el futuro, dirigida por los hermanos Michael y Peter Spierig.
También volverá a la vida Barbarella, la sexy heroína espacial que Jane Fonda encarnó en 1968, ahora en una versión dirigida por Robert Luketic, el de Legalmente rubia. La lista de `remakes` inminentes incluye también una nueva versión de Jesucristo superstar, y un regreso de Harvey, la historia del simpático chiflado (encarnado en 1950 por James Stewart) que hablaba con un conejo gigante e invisible. La nueva versión será dirigida por Steven Spielberg, ese amante del cine clásico.