El estado respondió esta tarde la encuesta realizada por la Universidad Católica, que establecía que la informalidad en el comercio llegaba a un 37% del PBI en nuestro país.
En una conferencia de prensa, realizada en el Ministerio de Economía donde estuvieron presentes el subsecretario de esta cartera Andrés Masoller, el director de la DGI, Nelson Hernández, el presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro, el director general de Aduanas Ricardo Prato y la Inspectora Nacional de Trabajo Mariana Rucci, se rebatieron los argumentos del citado estudio.
Andres Masoller dijo que según la Encuesta de Hogares, el trabajo informal pasó de un 41 por ciento en 2004 a un 33 por ciento en 2008.
El subsecretario dijo que "utilizar el gasto público para medir la economía informal es un argumento débil". También cuestionó que el informe diga que en las décadas del 60 y 70 la informalidad era "igual a cero".
Según Nelson Hernández hay dos tipos de informalidad: la de baja productividad, donde se puede incluir el autoconsumo, y la informalidad cuasi ilegal, donde se incluyen todas las actividades, hasta el narcotráfico y el lavado de dinero.
"Para atacar la informalidad hay que plantear medidas con enfoque múltiple", dijo en director de DGI, quien además agregó que "hay que incluir socialmente a quienes están en la informalidad".
Hernández también defendió el monotributo como un importante indicador del aumento de la formalidad.
El director de Impositiva dijo también "que la mejora de la formalización lleva una mejora en el comportamiento de los contribuyentes" y ejemplificó con números la reducción de la evasión del IVA que pasó de un 41,7% en el año 2000 a un 20,6% el año pasado.
Por su parte Ernesto Murro negó que el informalismo se deba al peso del Estado. "Los aportes patronales y jubilatorios de nuestro país son los menores del Mercosur, están en el promedio de América Latina y están por debajo de los de muchos de los países desarrollados", explicó el presidente del Banco de Previsión Social.
Por su parte, Mariana Rucci dijo que, según la Organización Internacional del Trabajo, la informalidad en Uruguay es de un 27%.
Además, Rucci manejó dos datos respecto a este fenómeno: "en la década del 90, por las políticas tomadas por los gobiernos de entonces se produjo un importante declive en la industria textil, del cuero y la pesca, lo que hizo que muchos uruguayos se volcaran al comercio informal".
También marcó como factor importante la crisis del 2002, que impactó en la informalidad.
Finalmente, Ricardo Prato dijo que la finalidad de Aduanas es evitar el contrabando y facilitar el comercio exterior.
El director de Aduanas también dijo que se está coordinando con agencias de inteligencia "para saber por donde pasa el contrabando y por donde pasa la droga, para evitar además el lavado de dinero y que la cifra del informalismo siga en aumento".